El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Heiko Maas, viajará mañana a Israel y Ramallah (Cisjordania) con un plan de pacificación en tres etapas con el objetivo de lograr una desescalada entre israelíes y palestinos.

Maas se reunirá mañana con su homólogo israelí, Gabi Ashkenazi, y con el ministro de Defensa, Benny Gantz, y tiene previsto encontrarse con el presidente israelí Reuven Rivlin.

Del lado palestino se reunirá con el primer ministro, Mohamed Shtayyeh, indicó el comunicado oficial recogido por la agencia de noticas AFP.

El máximo diplomático de Alemania ya había descartado días antes hablar con el grupo militante palestino Hamas que controla Gaza.

"Después de los eventos de los últimos días, no hay razón para hablar directamente con Hamas. Esos son ataques terroristas que está llevando a cabo Hamas en Israel y que, en mi opinión, descartan por completo hablar sin intermediarios, directamente con Hamas", dijo.

Horas antes, en una intervención ante el Parlamento alemán, Maas propuso un plan de tres fases para resolver la crisis en Medio Oriente.

"Hemos propuesto un plan de tres fases. En primer lugar, cesar inmediatamente el terror de los misiles de Hamas. En segundo lugar, acordar un armisticio. En tercer lugar, abordar el tema de las causas complicadas del conflicto, no hay forma de evitar las conversaciones directas entre los israelíes y palestinos", publicó en su cuenta de Twitter.

Según remarcó, la solución debe permitir a ambas partes llevar una vida "autodeterminada". "Por lo tanto, creemos firmemente que solo puede haber una solución negociada de dos Estados", subrayó.

Maas reiteró hoy su condena al "terror de los cohetes" lanzados por Hamas contra Israel "en los términos más enérgicos posibles" y respaldó su "derecho y deber" a defenderse, tal como había hecho la canciller Angela Merkel el lunes pasado en una conversación telefónica con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.

Según Maas, Hamas provocó deliberadamente la escalada de tensiones, lo que a su vez afectó a los pueblos de Israel y Palestina, sobre todo en la Franja de Gaza.

Las autoridades de Gaza confirmaron la muerte de 217 personas, entre ellos 63 menores de edad, por los bombardeos israelíes contra el enclave.

Por su parte, en la ocupada Cisjordania, otros 20 palestinos fueron asesinados en el marco de la represión de Israel de las últimas movilizaciones para condenar la ofensiva contra Gaza y los incidentes en Jerusalén, informó la agencia de noticias Europa Press.

Sobre la alarmante situación en Gaza, Maas afirmó que el país entregará 40 millones de euros de ayuda humanitaria a la Franja por medio de las agencias de la ONU y aseguró que el "mejoramiento de la situación humanitaria en los territorios palestinos debe ser una parte de la decisión", informó la agencia de noticias Sputnik.

El conflicto entre Israel y Palestina se agravó el pasado 10 de mayo tras expirar un ultimátum del movimiento palestino Hamas que exigía retirar a los militares y policías israelíes de la Explanada de las Mezquitas -lugar conocido como Monte del Templo por los judíos- y del barrio Sheij Jarraj, en Jerusalén.

La nueva ola de violencia estalló después de que las autoridades israelíes decidieran desalojar a varias familias palestinas en Sheij Jarraj para entregar sus predios a colonos judíos.

Un día antes, las fuerzas israelíes habían irrumpido nuevamente en la Explanada de las Mezquitas y lanzaron gases lacrimógenos incluso en el interior de la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes.

Hamas lanzó varios proyectiles contra Jerusalén y sus alrededores, e Israel lanzó en represalia aviones de guerra a bombardear Gaza.

A pesar de los intentos de mediación de Egipto y otros países, las facciones palestinas respondieron incrementando sus disparos de cohetes.

Unas 12 personas en Israel, incluidos una mujer india y dos tailandeses resultaron muertos.

El recrudecimiento de los combates originó un aumento de los enfrentamientos entre judíos y musulmanes en varias ciudades de Israel y de Cisjordania, incluidas palizas e intentos de linchamiento, lo que hizo saltar las alarmas ante la posibilidad de un conflicto civil a gran escala. (Télam)