El Gobierno chileno anunció hoy un plan para fortalecer el control en la frontera con Bolivia, que incluye drones, más efectivos de seguridad y sensores nocturnos, tras multiplicarse por diez veces en un año el paso de migrantes irregulares.

El ministro de Interior chileno, Rodrigo Delgado, junto a sus pares de Relaciones Exteriores (Andrés Allamand) y Defensa (Baldo Prokurica), viajaron hoy a la norteña localidad de Colchane para anunciar los nuevos controles destinados a frenar la llegada de personas que, según las autoridades, provoca un colapso en los servicios, especialmente la atención médica en medio de la pandemia de coronavirus.

Delgado visitó el paso fronterizo y el albergue de la comuna, recientemente creado por la entrada irregular de extranjeros y mantenerlos en cuarentena para evitar posibles contagios de coronavirus mientras se resuelve su situación.

La crisis en Colchane se generó cuando el pasado 1 de febrero entraron más de 1.800 extranjeros a la zona, la mayoría venezolanos.

En la actualidad, la comuna de Colchane, región de Tarapacá, tiene una población que no supera las 1.500 personas, lo que generó un colapso total del sector, reseña el diario La Tercera.

El ministro del Interior informó que el Gobierno desplegará el “plan Colchane” que constará de “cambios concretos, vuelos no tripulados, drones, equipamiento de comunicación, equipos de vigilancia con sensores nocturnos” con el objetivo de “tener fronteras más seguras”.

El ministro Delgado, acompañado por el canciller y el ministro de Defensa, agradeció el poder trabajar en conjunto con el Ejército y la policía para “poder patrullar en conjunto y ocupar medios tecnológicos”.

Sobre la crisis migratoria, el canciller Allamand anticipó en conferencia de prensa desde la localidad que habrá una “campaña intensa” del Gobierno para difundir internacionalmente las medidas que tomarán, enfocándose en la expulsión de migrantes.

Resaltó que están en coordinación policial y política con Perú y Bolivia y confirmó que mañana habrá un vuelo de expulsión con 100 migrantes (por razones administrativas) desde Iquique (norte) hacia Colombia y Venezuela.

“No hay comida, no hay espacio para el refugio. En definitiva, no hay calidad de vida para el migrante”, dijo una migrante venezolana en la zona al medio 24 Horas sobre las condiciones en las que se encuentran.

A las condiciones en las que se encuentran estas personas se suma incluso la muerte de dos extranjeros el pasado 3 de febrero, uno venezolano y otro colombiano, debido a complicaciones de salud por las condiciones en las que viven, confirmó el propio ministro del Interior.

Según datos de la Policía de Investigaciones (PDI), sólo en enero de este año ya se contabilizan más de 2.000 casos de migrantes que entran de forma irregular al país. (Télam)