El gobierno de Colombia denunció hoy la reciente incursión en su espacio aéreo, sin autorización, de una "aeronave venezolana no tripulada", pocos días después de que Venezuela reportara un incidente similar pero en sentido opuesto, y en medio de una renovada tensión en la relación entre los gobiernos de ambos países.

Ayer "se presentó la incursión no autorizada de una aeronave venezolana no tripulada", dijo un comunicado de la cancillería colombiana dirigido a "la comunidad internacional", y precisó que se trató de un vehículo "Orlan 10, de fabricación rusa".

De acuerdo con ese documento, el dron "ingresó al sur del curso del río Arauca, que sirve como límite entre los dos países, en inmediaciones del municipio Arauquita", según la agencia de noticias Sputnik.

La nota subrayó que la administración del presidente Iván Duque "rechaza contundentemente este nuevo hecho de violación de la soberanía nacional y las reiteradas provocaciones por parte de la dictadura de Nicolás Maduro".

El martes pasado, Venezuela denunció que un dron del tipo Hermes, de fabricación israelí y perteneciente a la Fuerza Aérea de Colombia, fue detectado sobrevolando sin autorización un municipio del estado venezolano Zulia, cerca de la frontera común.

El ministro de Defensa de Colombia, Diego Molano, respondió al día siguiente que las coordenadas del lugar sobrevolado reveladas por Caracas corresponden en realidad a territorio colombiano.

También la semana pasada, Duque desconfió ante la Asamblea General de la ONU del diálogo que el oficialismo y la oposición venezolanos llevan adelante en México, y Maduro replicó acusándolo de encabezar una "conspiración contra la paz".

En el curso de este año, entre otros incidentes, Duque pidió a Estados Unidos que incluyera a Venezuela en su lista de países patrocinadores del terrorismo, y el ministro de Defensa venezolano, general Vladimir Padrino, sostuvo que Bogotá y Washington querían "balcanizar" a su país.

Colombia y Venezuela mantienen una tensa relación desde hace más de 15 años, cuando eran gobernadas, respectivamente, por Álvaro Uribe y Hugo Chávez.

Esa tensión tuvo uno de sus picos en 2015, cuando Maduro cerró unilateralmente el principal puente fronterizo y deportó a numerosos ciudadanos colombianos.

La situación se agravó hace dos años, cuando Colombia fue uno de los primeros entre los cerca de 60 países que desconocen el mandato actual de Maduro por considerar que surgió de elecciones irregulares y reconocen en cambio el “gobierno interino” encabezado por Juan Guaidó, designado por el parlamento con mayoría opositora cuyo mandato venció a comienzos de este año. (Télam)