Colombia escaló hoy su intercambio verbal con Venezuela, al acusarla de “dar instrucciones de combate de forma selectiva” en la frontera según de qué guerrilla se trate, aunque dejó claro que las medidas de Bogotá para “garantizar su seguridad y soberanía” de ninguna manera pueden implicar una ofensiva contra el país vecino.

"En Miraflores (sede del Ejecutivo de Venezuela) dan instrucciones de combate de forma selectiva a uno de los grupos narcorcriminales y pareciera eso un situación muy extraña porque aquí en Colombia las instrucciones del Palacio de Nariño (sede del Ejecutivo colombiano) es combatir a todas las organizaciones narcocriminales que amenazan a Colombia y a la paz de la región", afirmó el ministro de Defensa, Diego Molano.

En declaraciones a W Radio, Molano explicó que los últimos combates de las fuerzas venezolanas "fueron en contra de uno de esos grupos de disidencia" de las ex-FARC.

"Pareciera que, en apoyo a la narcotalia (expresión despectiva utilizada para referirse al grupo que lidera Iván Márquez, Nueva Marquetalia) para que así faciliten sus negocios en Venezuela, fueron atacados por las fuerzas militares bolivarianas", indicó.

Reveló el ministro que por orden presidencial se reforzó la presencia militar en la frontera con el envío de 2.000 militares del Escuadrón Especial de Observación Fronteriza, un vehículo de combate fluvial, mayor vigilancia aérea y 90 hombres de infantería de marina, pero aclaró ello no implica “ninguna posibilidad de una acción ofensiva al otro lado de la frontera".

El último sábado, el ministro de Defensa venezolano, general Vladimir Padrino, reportó la muerte de seis miembros de "grupos irregulares" y 39 detenidos en una ofensiva en el estado de Apure, fronterizo con Colombia.

Padrino acusó además al presidente de Colombia, Iván Duque, de estar "protegiendo a los grupos irregulares armados colombianos que en los últimos días atacaron a un poblado del estado Apure y fueron repelidos por la Fuerza Armada Nacional".

La aparición de grupos irregulares colombianos y su combate por parte de las Fuerzas Armadas venezolanas, además de generar el desplazamiento de unos 4.700 venezolanos hacia la colombiana Arauquita, reavivaron los cruces bilaterales.

También el ministro del Interior colombiano, Daniel Palacios, rechazó la chance de una ofensiva del lado venezolano de la frontera, y hasta pidió ser cuidados con la cuestión.

También el presidente bolivariano, Nicolás Maduro, le pidió a los altos mandos militares no caer en provocaciones que conduzcan a un conflicto.

"Mucho cuidado en caer en provocaciones o crear provocaciones, porque quieren escalar a un conflicto militar entre fuerzas de Colombia y de Venezuela", advirtió Maduro a sus tropas.

La tesis del gobierno colombiano argumenta que la confrontación está motivada por la intención de Caracas de combatir al grupo de disidentes de las FARC que se niegan a unirse a la Nueva Marquetalia, el sector que rechazó el acuerdo de paz y que actúa bajo el mando de Márquez.

"Eso ha llevado a unas acciones ofensivas de unos grupos de las Fuerzas Armadas Bolivarianas para presionar que se unan", aseguró este lunes a Blu Radio el ministro Palacios, quien añadió que todo se reduce a "una disputa de rutas del narcotráfico".

Palacios y Molano insistieron que las tropas y policías que están en esa zona de frontera solo buscan ejercer control territorial y garantizar la soberanía, reportaron las agencias ANSA y Europa Press.

Bogotá declaró estado de "calamidad pública" en el departamento de Arauca para reducir la burocracia y acceder de manera más expedita a los recursos económicos necesarios para atender la situación humanitaria. (Télam)