China rechazó hoy las "mentiras" de los países occidentales, que ayer impusieron sanciones por su trato a la minoría uigur, y convocó a los embajadores de la Unión Europea (UE) y del Reino Unido para expresarles sus quejas.

Estados Unidos, Reino Unido y los cancilleres de la UE sancionaron a cuatro funcionarios de la provincia de Xinjiang y a autoridades del Partido Comunista, así como contra una organización de esa región, con el congelamiento de sus activos en Europa y la prohibición de viajar al bloque.

También se penalizará a las empresas y ciudadanos europeos que les den asistencia económica, anunció la UE en un comunicado luego de adoptarse la decisión en una reunión en Bruselas de los cancilleres de los 27 países del bloque.

Según informes de institutos estadounidenses y australianos, al menos un millón de uigures fueron encerrados en "campos" en la región Xinjiang y algunos fueron sometidos a "trabajos forzados" y "esterilizaciones".

China niega categóricamente estas dos últimas acusaciones y afirma que los "campos" son "centros de formación profesional" destinados a alejar a la población del extremismo religioso y del separatismo, tras una serie de atentados atribuidos a uigures, reportó la agencia AFP.

A las sanciones de la UE siguieron otras del Reino Unido y Canadá y otras más de EEUU, que ya sancionaba a dos de esos líderes desde 2020, y ahora sumó a otros dos a su lista.

Pekín respondió con sanciones a diez personalidades europeas, entre ellas cinco eurodiputados, por "difundir mentiras" basadas en estudios que China considera sesgados. Los europeos y sus familias no podrán viajar a China continental, Hong Kong ni Macao.

Cuatro fundaciones europeas también están en el punto de mira de Pekín, entre ellas la Alianza de las Democracias, una institución danesa dirigida por el ex secretario general de la OTAN Anders Fogh Rasmussen. (Télam)