China defendió hoy el breve arresto de un cardenal católico de 90 años al que acusa de violar la ley de Seguridad Nacional de Hong Kong, un medida que desató duras críticas internacionales.

El cardenal católico Joseph Zen fue arrestado ayer en Hong Kong por "conspirar con fuerzas extranjeras", junto a un cantante de pop chino, una abogada y un profesor universitario hongkoneses.

Todos fueron liberados ayer bajo fianza.

Luego de fuertes cuestionamientos, el Gobierno de China, a través de su representante en el territorio semiautónomo chino de Hong Kong, dijo hoy que los detenidos están acusados de delitos graves.

"Las personas involucradas son sospechosas de conspirar con países extranjeros o fuerzas extranjeras para poner en riesgo la seguridad nacional", dijo la Oficina del Comisionado del Ministerio de Relaciones Exteriores chino en Hong Kong.

Esto es "un acto de naturaleza grave", agregó la oficina en un comunicado, informó la agencia de noticias AFP.

Los cuatro fueron detenidos por su participación en un fondo de defensa, ya disuelto, que ayudó a cubrir los costos legales y médicos de los detenidos durante las grandes manifestaciones prodemocracia de 2019.

En esa oportunidad, China respondió con una campaña para aplastar el movimiento.

Zen y sus compañeros se así suman a las más de 180 personas detenidas bajo la ley de seguridad nacional que impuso Beijing para contener violentas protestas prodemocráticas en Hong Kong, la mayoría de ellos sin derecho a fianza, que pueden ser sentenciados con hasta condenas de cadena perpetua.

Varios potencias occidentales criticaron los arrestos y acusaron a China de socavar las libertades que había prometido mantener en Hong Kong cuando el territorio le fue devuelto por el Reino Unido, en 1997.

Estados Unidos, que sancionó a autoridades chinas por la represión, pidió a Beijing "parar de acosar a los activistas de Hong Kong".

La ministra de Relaciones Exteriores canadiense, Melanie Joly, calificó los arrestos como "profundamente preocupantes".

El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, dijo que siguió los arrestos con "gran preocupación".

La organización Human Rights Watch (HRW) calificó el hecho como un "nuevo e impactante punto bajo para Hong Kong".

Amnistía Internacional dijo que "incluso para los recientes estándares de agravamiento de la represión en Hong Kong, estas detenciones representan una escalada impactante".

A su vez, el Vaticano se manifestó preocupado por el arresto de Zen y añadió que "sigue el desarrollo de la situación muy de cerca".

El cardenal Zen huyó de la ciudad china de Shanghai y fue a Hong Kong luego de que los comunistas tomaron el poder en China en 1949, y se convirtió en obispo de la ciudad.

Ha sido un defensor del movimiento democrático de Hong Kong y llegó a acusar al Vaticano de abandonar a la Iglesia católica clandestina de China al alcanzar un acuerdo con Beijing sobre el nombramiento de obispos.

La diócesis de Hong Kong comentó hoy que está "muy preocupada por la condición y seguridad del cardenal Joseph Zen". (Télam)