China cuestionó hoy a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por dudar de la transparencia de sus datos sobre el rebrote de coronavirus que desde hace varias semanas azota al país e insistir en que sigue subestimando las muertes.

"Esperamos que la OMS examine científica y racionalmente la respuesta de China al Covid y que las declaraciones relacionadas reflejen objetividad e imparcialidad", subrayó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wangmin.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reiteró ayer sus "serias dudas" respecto del "recuento oficial de muertes en China".

"China ha estado compartiendo información y datos relevantes de manera oportuna, abierta y transparente de acuerdo con la ley", replicó Wang, quien ponderó que la nación asiática también "ha sido una fuente importante en la respuesta al Covid para el mundo".

Asimismo, aseguró que China "está dispuesta a continuar realizando intercambios técnicos con la comunidad internacional, incluida la OMS, para profundizar la cooperación contra el Covid y responder mejor a los desafíos relacionados a fin de proteger mejor la vida y la salud de las

personas".

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de China dejó de actualizar el número diario de nuevas infecciones y muertes después de publicar los datos del domingo 8 de enero.

Entretanto, la ola de contagios en China avanza rápidamente: solo en la provincia de Henan, la tercera más poblada del país con casi 100 millones de habitantes, la tasa de infección se acerca al 90%, reveló un funcionario local, según reportó la agencia de noticias ANSA.

Este rebrote hizo que varios países exhortaran a Beijing a compartir más detalladamente los datos sobre el progreso de la pandemia.

Además, provocó que muchas naciones comenzaran a exigir a los viajeros procedentes de China una prueba negativa de Covid-19 para poder entrar a sus territorios, tras la eliminación en Beijing de los estrictos controles sanitarios que tenían desde fines de 2019.

La OMS cuestiona el cambio en la metodología de Beijing para contabilizar las víctimas, según el cual solo se incluyen a las personas que mueren directamente por insuficiencia respiratoria, lo que deja afuera a un gran número de decesos causados también por el virus.

El Ejecutivo chino consideró ayer que de momento "no es necesario" focalizarse en el número exacto de muertes.

En paralelo, el director regional para Europa de la OMS, Hans Kluge, recomendó ayer a los ciudadanos europeos seguir usando tapabocas en interiores y transportes públicos, ante la ola de contagios en el gigante asiático.

Kluge refirió que las variantes del virus SARS-CoV-2 que circulan en China son las que ya se han visto en Europa y otros lugares.

Aseguró que "no es irrazonable" que los países tomen medidas de precaución para proteger a sus poblaciones mientras se espera información más detallada sobre el rebrote que afecta a China, aunque pidió que las iniciativas que se adopten sean "proporcionadas y no discriminatorias".

Los datos recientes de algunos de estos países están comenzando a indicar la presencia creciente del nuevo virus recombinante XBB.1.5 que ya se ha estado propagando "rápidamente" por Estados Unidos.

Finalmente, aconsejó aumentar la vacunación, administrar dosis adicionales a grupos prioritarios, ventilar espacios en escuelas, bares y restaurantes y transporte público y efectuar diagnósticos precoces a pacientes con riesgo de enfermedad grave.

"Estas medidas también pueden reducir el impacto de otras infecciones respiratorias, en particular, la gripe, con las que nuestros servicios de salud están luchando en este momento", concluyó el profesional. (Télam)