China cerró hoy autopistas y parques infantiles de escuelas debido a una densa nube de contaminación en el norte del país, donde la visibilidad de algunas áreas quedó reducida a 200 metros, según la agencia meteorológica estatal.

Las autoridades nacionales atribuyeron esta contaminación a "condiciones meteorológicas desfavorables y a la expansión de la contaminación regional".

La capital, Beijing, que acogerá los Juegos Olímpicos de Invierno en febrero, ordenó a las escuelas suspender las clases de educación física y las actividades en exterior.

La escasa visibilidad también provocó el cierre de autopistas que conectan con grandes ciudades como Shanghai, Tianjin o Harbin, informó la agencia de noticias AFP.

La embajada estadounidense en Beijing, que tiene una estación meteorológica, expresó esta mañana que la contaminación alcanzaba niveles "muy nocivos" para la población.

La concentración de partículas contaminantes en el aire, que penetran en los pulmones humanos y provocan enfermedades respiratorias, se situaba alrededor de 220 microgramos por metro cúbico, muy superior al límite de 15 fijado por la OMS.

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Se espera que esta nube tóxica se mantenga hasta mañana a la noche, según las autoridades de la ciudad.

Esta semana China anunció un incremento de más de un millón de toneladas en su producción diaria de carbón para mitigar la penuria energética que ha llevado al cierre de varias fábricas en meses recientes.

Este aumento en la producción de este combustible fósil contradice los compromisos medioambientales formulados por Beijing, precisamente en la semana en que comenzó la COP26, el evento climático más importante del mundo, en Glasgow, Reino Unido.

Las autoridades chinas se fijaron el objetivo de alcanzar su pico de emisiones de dióxido de carbono en 2030 y reducirlas hasta un balance neutro para 2060.

La rápida industrialización del país convirtió en habituales estos episodios de niebla tóxica, aunque la frecuencia se había reducido en los últimos años debido a la creciente conciencia de las autoridades por el medioambiente.

Aun así, el país sigue siendo muy dependiente de las energías fósiles y un 60% de su energía procede del carbón. (Télam)