El senador socialista José Miguel Insulza criticó hoy la decisión del presidente Sebastián Piñera de pedir una visa especial a migrantes venezolanos en un momento en que Chile no está preparado institucionalmente para recibir un flujo intenso de futuros residentes.

El gobierno chileno comenzó a exigir desde esta semana una visa de turista a los venezolanos que están huyendo de la crisis humanitaria en su país, y que deben solicitar el documento en los consulados chilenos antes de ingresar al país.

Tras esta medida del gobierno conservador, cientos de migrantes venezolanos permanecieron bloqueados en el paso fronterizo de Chacalluta, en los límites con Perú, y en Colchane, en el límite con Bolivia.

"Asumimos la responsabilidad, sin agrandar las instituciones que tienen que llevarlas adelante. Desgraciadamente, éramos el país con menor migración de la América del Sur, con una institucionalidad muy pequeña para procesar visas, trámites, nacionalidades. Eso no ha crecido, sino que está completamente colapsado", dijo Insulza tras un evento en la Casa de América en Madrid, en declaraciones a la agencia de noticias EFE.

El año pasado, Piñera había ofrecido la "visa de responsabilidad democrática", o "vista humanitaria", a ciudadanos venezolanos que buscan radicarse en Chile.

"¿Cómo podemos quejarnos de que lleguen miles de venezolanos a la puerta de Chile, si somos nosotros los que las hemos dado (las visas de responsabilidad democrática)?", indicó el ex secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Como alternativa para atenuar el problema, Insulza sugirió un sistema de identificación personal que pueda verificar la situación de los migrantes que están en el país "sin papeles", y advirtió de que en Chile hay "una cantidad enorme" de venezolanos, por lo que "alguien tiene que empezar" a solucionar eso.

Según Insulza, la perspectiva es que Chile enfrente más desafíos en el tema de la migración, a medida que otros países de la región, como Colombia, Perú y Ecuador, lleguen a un punto de saturación.

En este contexto, la ministra Secretaria General de Gobierno, Cecilia Pérez, dijo hoy que el Ejecutivo mantiene su compromiso con la crisis humanitaria que vive el pueblo venezolano y que seguirá acogiendo a estos migrantes siempre que cumplan con el marco legal del país.

"Nosotros tenemos un firme compromiso en poder acoger la crisis humanitaria que hoy día vive el pueblo venezolano, pero dentro de nuestro marco legal. Bienvenida la inmigración, pero ordenada, legal y como corresponde a la legislación chilena", afirmó la vocera.

Por su parte, la directora nacional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (DH), Consuelo Contreras, levantó la alarma al asegurar que los migrantes están en condiciones sumamente precarias en Chacalluta, al punto que se están violando sus derechos humanos.

Contreras dio a conocer también que la exigencia de una visa de responsabilidad democrática, que antes no les solicitaba, sorprendió a muchos de los migrantes que llegaron a la frontera y que otros no tienen pasaporte por los prohibitivos precios que se cobran en Venezuela (cerca de 1.500 dólares: más de un millón de pesos chilenos) por uno. (Télam)