SANTIAGO DE CHILE, 18 DIC - La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto que modifica el capítulo XV de la Constitución que da luz verde para llamar a Plebiscito el 26 de abril.

Ese día los chilenos deberán decidir si quieren una nueva Carta Magna y bajo qué mecanismo se haría su redacción.

En un tenso debate que se prolongó por más de ocho horas los diputados ratificaron por 127 votos a favor, 18 en contra y 5 abstenciones, superando con creces el quórum de 2/3 que exige la Constitución vigente de 1980.

La discusión estuvo marcada por las protestas femeninas luego que desde el martes se sabía que la oposición no contaría con los votos para aprobar la paridad de género en una Convención Constituyente como tampoco los cupos para independientes ni escaños para pueblos originarios.

El gobierno y la pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI) presionaron en contra de las tres indicaciones amenazando con el fracaso del acuerdo para llamar a Plebiscito.

La derecha impuso su postura pese a los 80 votos a favor, 62 en contra y 7 abstenciones, ya que se requerían 93 votos, vale decir 3/5.

La oposición intentará insistir con estos puntos en la votación en el Senado donde se trasladó el proyecto para su tramitación.

La reforma tiene como plazo final el 28 de diciembre para cumplir con los tiempos del Servicio Electoral (Servel), y requiere la aprobación de 25 senadores.

Antes de la votación, la sesión debió suspenderse debido a la protesta de un grupo de mujeres quienes protagonizaron la performance de Las Tesis en el hall del Congreso.

Posteriormente irrumpieron en la sala en plena sesión a los gritos de "alerta, alerta, alerta machista, que todo el territorio se vuelva feminista" y "sin paridad, no hay democracia".

Desde la oposición hubo múltiples llamados a aprobar las normas transitorias despachadas por la Comisión de Constitución.

Matías Walker, demócrata cristiano, señaló que "esta nueva Constitución tiene que construirse con las mujeres.

Nunca más sin las mujeres", mientras la diputada socialista y descendiente de pueblo originario, Emilia Nuyado, señalaba que "los pueblos indígenas necesitan y merecen ser escuchados y ser partícipes a través de los escaños reservados".

El ex dirigente estudiantil y actual diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson, emplazó al gobierno y a la UDI diciéndoles: "¨Le temen a las mujeres, a los pueblos originarios, a la gran mayoría de independientes?".

"A las mujeres de derecha les pido que entiendan el momento histórico en que nos encontramos (…) la Constitución será paritaria o no será", les decía Claudia Mix, del Partido Comunes.

En representación de la UDI, el diputado Juan Antonio Coloma, llamó a votar "No" en el Plebiscito de abril, mientras su colega Javier Macaya señalaba que "entre las prioridades más importantes para los chilenos no está la Constitución".

La joven diputada derechista Camila Flores alabó la Carta de Pinochet, señalando que "la Constitución ha permitido un desarrollo y que el país sea próspero y estable" mientras el exUDI Ignacio Urrutia criticó el acuerdo por la Constitución y calificó al gobierno de Piñera como "cobarde" y "timorato".

Es más, acusó que la izquierda "quiere cambiar la Constitución para destruir Chile".

El plebiscito de abril formó parte del acuerdo político por la paz firmado la madrugada del 15 de noviembre entre el gobierno y la oposición para lograr distender el movimiento social surgido del estallido del 18 de octubre.

En esa oportunidad no adhirieron Comunistas y Humanistas, los cuales votaron hoy en contra del proyecto de reforma, pero sí se pronunciaron a favor de las normas transitorias.

(ANSA).