El presidente de Perú, Pedro Castillo, expresó hoy que tiende la mano "por última vez" a las fuerzas políticas del Congreso, antes de verse obligado a hacer una cruzada nacional para "defender la democracia" en su país.

"Estoy dispuesto a que hagamos un esfuerzo. Tiendo la mano por última vez para que todas estas fuerzas políticas agendemos un consenso por la democracia", advirtió Castillo en un discurso en la región central de Junín.

"Desde aquí exhorto al pueblo peruano que de seguir soportando (cuestionamientos), luego de un año, en el marco del respeto a la democracia, voy a sentirme obligado a hacer una cruzada nacional junto con el pueblo peruano para defender la democracia", subrayó.

El mandatario, que cumplió el 28 de julio un año en el poder, mantiene una tensa relación con el Congreso unicameral desde su asunción y superó ya dos intentos de destitución y podría llegar a un tercero.

Ante esta amenaza, Castillo calificó de "golpistas" a los congresistas de oposición que buscan su remoción.

"Seguimos batallando con esas fuerzas políticas que se han convertido en golpistas de la democracia del país. Esas fuerzas golpistas que no tienen el valor y coraje de pedir una vacancia en una plaza del pueblo, si no lo hacen desde su curul" en el Congreso, agregó.

"No me pueden doblegar, no pueden crear fantasmas de corrupción", sentenció, según reportó la emisora RPP.

En medio de esta puja, el Parlamento -dominado por la derecha- se negó el pasado jueves a autorizar a Castillo a salir del país para asistir a la investidura de Gustavo Petro como presidente de Colombia el 7 de agosto.

Se trata de la la primera vez en las últimas tres décadas que un jefe de Estado peruano ve frustrada su expectativa de viajar en una misión oficial.

Los congresistas alegaron que el presidente enfrenta cinco investigaciones fiscales por presunta corrupción, una situación inédita para un mandatario en ejercicio. (Télam)