Los nuevos casos de coronavirus disminuyeron ligeramente en Israel, pero autoridades creen que las infecciones graves van a aumentar y que podría ser necesario un confinamiento nacional en el país con la mayor tasa de vacunación, según medios.

Los 450 casos informados hoy por el Ministerio de Salud marcan una ligera desaceleración del resurgimiento del coronavirus en Israel después de tres días seguidos con más de 500, en medio de un rebrote atribuido a la variante Delta del virus.

Los nuevos datos del Ministerio de Salud de hoy también mostraron que el número de casos graves se había estabilizado en 39, un descenso desde el miércoles, cuando se informaron 40, el número más alto desde mayo.

Por otro lado, entre el miércoles y jueves, el país vio las primeras muertes atribuidas al virus en más de dos semanas.

En los últimos 30 días, solo siete personas murieron como resultado de complicaciones de la Covid-19, según datos del Ministerio, algo que se atribuye a que el 85% de los 9 millones de habitantes de Israel ya está parcial o totalmente vacunado.

La cartera de Salud también reportó hoy 37 pacientes hospitalizados con infecciones graves, en comparación con los 46 informados ayer.

En junio, el número de casos graves alcanzó un mínimo histórico de 19.

Pese a las cifras alentadoras, funcionarios de salud no identificados dijeron al portal de noticias israelí Walla que, sin restricciones, el número de casos graves seguirá aumentando.

Los funcionarios citados por el sitio de noticias agregaron que un cierre nacional total sería la única opción que le quedaría al Gobierno si el país llega a 300 o 400 casos graves, como creen que sucederá.

El miércoles, el llamado gabinete del coronavirus se reunió para discutir la situación, pero no anunció nuevas restricciones.

Ya el mes pasado, Israel volvió a hacer obligatorio el uso del tapabocas en lugares públicos cerrados ante el aumento de los casos, días después de haberlo hecho optativo.

El resurgimiento del virus debido al ingreso de la variante Delta se convirtió en un problema importante para el nuevo Gobierno del primer ministro Naftali Bennett, que se produjo menos de dos meses después de que el número de casos disminuyera, lo que permitió a Israel levantar la mayoría de las restricciones y reabrir la vida pública.

Hoy, el Ministerio de Salud anunció que todos los viajeros, incluidos los vacunados, de países que con altas tasas de infección, deberán hacer cuarentena de 14 días, o diez días con dos pruebas negativas.

Estos países son Emiratos Árabes Unidos /EAU), Seychelles, Ecuador, Etiopía, Bolivia, Guatemala, Honduras, Zimbabwe, Zambia, Namibia, Paraguay, Chile, Colombia, Costa Rica, Kirguistán y Túnez.

Aquellos que regresan de todos los demás países también deberán aislares por 24 horas, o hasta que reciban un resultado negativo que realizarán al aterrizar.

Las nuevas restricciones entrarán en vigencia el 16 de julio y regirán hasta el 25 de julio, pero es probable que se extiendan si los casos siguen aumentando.

Hasta ahora, los israelíes vacunados o recuperados de la Covid-19 habían estado exentos de cuarentena al regresar al país.

El Ministerio de Salud actualizó hoy la lista de países con tasas extremas de infección, a los que los israelíes tienen prohibido volar a menos que un comité gubernamental lo apruebe, de lo contrario, deberán pagar una multa de 1.500 dólares.

Se trata de Uzbekistán, Argentina, Bielorrusia, Brasil, Sudáfrica, India, México y Rusia.

El mes pasado, el Ministerio de Salud introdujo regulaciones que requieren que todos los israelíes que salgan del país firmen un formulario declarando que no visitarán países en la lista "roja".

Desde el inicio de la pandemia, Israel acumula unas 845.000 infecciones y 6.434 muertes. (Télam)