Un reconocido integrante del Ku Klux Klan fue sentenciado hoy en Estados Unidos a tres años y ocho meses de prisión por embestir con su camioneta a un grupo de manifestantes durante una protesta en favor del movimiento Black Lives Matter en junio pasado en Virginia.

Harry Rogers, de 37 años, residente del condado de Hanover, en el estado de Virginia, fue encontrado culpable de tres cargos: asalto, agresión y destrucción de la propiedad, además de no detenerse a socorrer a las víctimas, informaron fuentes judiciales.

Rogers había sido condenado en un principio en el mes de agosto a seis años de cárcel, aunque apeló la condena, reseñó la cadena ABC, citada por la agencia de noticias Europa Press.

Hace unos días se declaró culpable, por lo que se le retiraron otros cuatro cargos que arrastraba, algunos de ellos por delitos graves cometidos anteriormente.

El acusado, quien se jactó del atropello en las redes sociales al expresar "este Chevrolet 2500 se subió a la acera y atravesó la protesta, comenzaron a dispersarse como cucarachas", declaró ante el juez que lamentaba lo ocurrido. Al menos dos personas resultaron heridas, aunque no de gravedad.

Rogers condujo su camioneta hacia un grupo de personas que en ese momento de la manifestación se encontraba en torno a un monumento erigido en honor a una personalidad del Gobierno confederado de Estados Unidos.

El hecho se produjo en el marco de las masivas manifestaciones que se sucedieron por todo Estados Unidos el año pasado tras el asesinato de George Floyd en la ciudad de Mineápolis, Minessota, a manos de un agente policial que dieron vida al movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan).

Ku Klux Clan es el término adoptado por varias organizaciones de extrema derecha de Estados Unidos creadas en el siglo XIX tras la guerra de Secesión que promueven la supremacía de la raza blanca, la xenofobia y el antisemitismo.

El flamante presidente, Joe Biden, acaba de firmar decretos para combatir lo que llamó "racismo sistemático en Estados Unidos". (Télam)