Unos 1.380 palestinos de más de 4.000 detenidos en cárceles israelíes iniciarán una huelga de hambre el próximo viernes en protesta por sus condiciones de detención, informó la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

"La situación es muy mala en las prisiones, por eso se están declarando en huelga de hambre", dijo Qadri Abu Bakr, jefe de la comisión de prisioneros de la ANP, informó la agencia de noticias Sputnik.

Las tensiones van en aumento desde que seis reclusos organizaron una dramática fuga de una cárcel de alta seguridad de de Gilboa, en el norte de Israel, el lunes de la semana pasada, a través de un túnel excavado debajo de un baño.

Cuatro de ellos fueron capturados desde entonces.

Cientos de sus compañeros de prisión fueron trasladados a otras cárceles y sus artículos personales fueron confiscados en registros realizados por guardias, según informó el Club de Prisioneros Palestinos, un organismo de defensa de los detenidos en cárceles de Israel. Varios prisioneros iniciaron fuegos en diversas cárceles.

Se espera que otros reclusos se sumen a la huelga la próxima semana.

El Club de Prisioneros Palestinos denunció la semana pasada que el ejército israelí también realizó arrestos de allegados y familiares de los presos que se habían escapado.

El domingo pasado, Hamas, movimiento islamista palestino gobernante en Gaza, declaró que "la fuga revivió las esperanzas del pueblo palestino de que es solo cuestión de tiempo hasta que Cisjordania explote en la cara de Israel".

"Las capturas son la fuerza motriz para que nosotros y nuestro pueblo en Cisjordania aumenten las protestas", agregó.

Durante la semana pasada se produjeron violentos disturbios en Cisjordania, mientras cientos de palestinos protestaron en solidaridad con los fugitivos de la prisión de Gilboa.

En tanto, el viceministro de Defensa israelí, Alon Schuster, dijo que los dos prófugos restantes serán devueltos pronto a prisión y negó las afirmaciones de que los fugitivos recibirán la pena capital, insistiendo en que "no tenemos intención de matar a nadie, incluso si tienen las manos manchadas de sangre".

(Télam)