Los londinenses vivían hoy un día de caos en medio de la parálisis de los subterráneos de la capital británica, con nueve de 11 líneas cerradas debido a un paro de 24 horas de los trabajadores -la sexta medida de fuerza realizada este año- en rechazo a los planes de recorte de puestos de trabajo anunciados por la patronal.

Mientras tanto, los autobuses estaban abarrotados y funcionaban muy lentamente debido a un mayor flujo de tránsito.

Los trabajadores iniciaron la medida de fuerza en protesta por recortes de puestos de trabajo y cambios en las regulaciones de las pensiones anunciados por la empresa de transportes ferroviarios de Londres (TfL).

El sindicato del subte, RMT, pidió a TfL que suspendiera las medidas para que ambas partes tengan el espacio de discusión mediante el cual legar a un acuerdo negociado.

Los dirigentes explicaron que la empresa se negó a aceptar la propuesta, respondiendo que seguirían adelante con sus planes, por lo que, afirmaron, no tuvieron otra opción que seguir adelante con las medidas de fuerza.

El secretario general adjunto de RMT, John Leach, pidió a TfL y al alcalde de Londres que "defiendan al personal", que estaba en huelga por sexta vez este año a pesar de que están perdiendo dinero.

"¿No se dan cuenta en la gerencia de que hay un problema grave aquí?", dijo a los medios británicos, según consignó el diario The Guardian.

(Télam)