Los cancilleres de Brasil, Ernesto Araújo; y de Estados Unidos, Anthony Blinken; conversaron hoy sobre “la importancia de una asociación productiva” entre ambos países, en la primera charla que mantuvieron desde que asumió el funcionario norteamericano.

A través de las redes sociales, Araújo informó que en la charla telefónica hubo "convergencia de visiones sobre la centralidad de la democracia y gran empeño en trabajar juntos en temas como comercio, clima y promoción de los derechos humanos".

Fue una conversación "larga y productiva", dijo Araújo.

Los diplomáticos dialogaron telefónicamente y "confirmaron su compromiso con el fortalecimiento de las relaciones Brasil-Estados Unidos", informó el Palacio Itamaraty, sede del Ministerio de Exteriores.

En Washington, en tanto, el vocero del Departamento de Estado, Ned Price, relató que los dos responsables de Relaciones Exteriores “reafirmaron la importancia de una asociación productiva entre Estados Unidos y Brasil, expresaron su compromiso de combatir la pandemia de Covid-19 y el cambio climático, así como aumentar la cooperación regional”.

Price reseñó además que la conversación también pasó por la necesidad de “apoyar la conservación del medio ambiente y promover los derechos humanos”, de acuerdo a lo publicado en el sitio del Departamento de Estado.

“Los dos líderes discutieron la importancia de trabajar juntos para promover la prosperidad, la seguridad y los valores democráticos en nuestro hemisferio compartido”, señaló el vocero.

La charla cobra relevancia porque el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, no solo había respaldado la reelección del entonces mandatario Donald Trump, sino que también dijo tener “sospechas de fraude” sobre el resultado que le dio la victoria al demócrata Joe Biden, en noviembre pasado.

Desde su victoria, Biden habló con algunos mandatarios latinoamericanos, como el mexicano Andrés Manuel López Obrador y el argentino Alberto Fernández, pero hasta el momento no tomó contacto con Bolsonaro, consignó la agencia ANSA.

Esta misma semana la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, había resaltado que Estados Unidos es el "más importante inversor" en Brasil y prometió "continuar fortaleciendo los lazos económicos y aumentar la relación comercial" con Brasilia.

Desde su campaña hacia la Casa Blanca en septiembre del año pasado, el presidente demócrata Joe Biden estableció como una prioridad la lucha contra la deforestación de la Amazonía, en el marco de su agenda para combatir el cambio climático.

En ese momento Biden prometió que, de ganar, reuniría un paquete de 20.000 millones de dólares de varios países para entregar a Brasil a cambio de que dejara de deforestar y advirtió sobre "consecuencias económicas significativas" si no lo hacía. (Télam)