El viceministro de Salud mexicano, Hugo López-Gatell, informó hoy que tiene previsto firmar el contrato para comprar una cantidad no especificada de vacunas de la compañía estadounidense Pfizer, mientras que en el país azteca los contagios por coronavirus continúan ascendiendo en medio de una segunda ola del virus.

Según López-Gatell, el visto bueno de la solicitud que Pfizer envió a la agencia reguladora Comisión Federal para la Aprobación contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) tendrá lugar justo después de que hagan lo mismo las autoridades estadounidenses.

"Se analiza con celeridad la solicitud de Pfizer", señaló hoy e indicó que mañana será presentado el plan de distribución de las inoculaciones, citó la agencia de noticias ANSA.

Asimismo, el canciller Marcelo Ebrard indicó que antes de finalizar diciembre comenzarán a recibirse las primeras vacunas y a aplicarse inmediatamente después.

El Gobierno anunció la noticia de la firma de la vacuna en un momento complicado para México, con 825 nuevas muertes por la Covid-19 en las últimas 24 horas y más de 8.800 contagios, mientras sigue en aumento la ocupación en hospitales y dos estados regresaron al confinamiento, aunque uno (Chihuahua) volverá al color "naranja" a partir del lunes.

La Ciudad de México, epicentro nacional de la enfermedad, está en el umbral de la vuelta al confinamiento, aunque las autoridades aumentaron la cifra de puntos de control para detectar y rastrear casos en los barrios críticos, así como aplicar al menos 20.000 pruebas diarias a partir de esta semana.

Las autoridades sanitarias reconocieron que la tendencia al alza de los casos positivos permanecerá hasta enero próximo, en paralelo a la llegada del invierno boreal.

"Preparémonos para una epidemia larga", señaló Lopez-Gatell, al repetir una frase que había ya pronunciado tras iniciarse los primeros brotes.

En total, desde el inicio de la pandemia de la Covid-19, México acumula 1,12 millones de enfermos y 106.765 defunciones.

La situación es más alarmante si se tiene en cuenta que actualmente el país registra la octava mayor tasa de mortalidad vinculada a la enfermedad y está cuatro veces por encima del promedio mundial.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) colocó esta semana a México y Brasil en el epicentro de la crisis sanitaria a nivel internacional, al señalar que los dos países latinoamericanos deben tomar las cosas "muy en serio".

El director general de la entidad, Tedros Ghebreyesus, señaló que México está en una posición muy mala pues "el número de casos se ha doblado y también el de muertes".

La OMS también pidió a los líderes de los países "poner el ejemplo" en el uso de mascarillas, una referencia a presidentes como el mexicano Andrés López Obrador que suele usarla solo en privado pero no en sus apariciones públicas.

No obstante, el mandatario mexicano reiteró hoy que el uso de cubrebocas para prevenir el Covid-19 "no es indispensable", generando una oleada inmediata de rechazo. (Télam)