El ministro de Comercio Exterior de Perú, Roberto Sánchez, reclamó hoy flexibilidad y madurez para restablecer las conversaciones en busca de destrabar el conflicto en la mina Las Bambas, que produce el 2% del cobre a nivel mundial y donde están enfrentadas ahora las comunidades de la zona y la empresa.

"La reanudación de las actividades en Las Bambas y en todas las comunidades aledañas es inminente y va a suceder en el espíritu de la ley, con razonabilidad y con respeto a todo lo que signifique los derechos de todos los ciudadanos", indicó Sánchez, que mañana encabezará una reunión en busca de acercar posiciones entre la firma china MMG y representantes de las comunidades cercanas.

Hace 32 días, los pobladores de las comunidades de Fuerabamba y Huancuire ingresaron en terrenos de Las Bambas para protestar por supuestos compromisos incumplidos por la minera desde 2014, cuando vendieron sus tierras a la empresa.

La ocupación de los terrenos generó que la firma suspendiera sus operaciones y el Gobierno peruano declarara por 30 días el estado de emergencia en los distritos de Challhuahuacho y Coyllurqui, en la provincia de Cotabambas.

La medida apuntó a que la Policía Nacional tomara el control de la zona con apoyo de las Fuerzas Armadas, y el operativo de desalojo dejó varios heridos entre los locales, que ahora mantienen piquetes y cortes de ruta en la zona.

Al frente de la comitiva gubernamental, Sánchez exhortó a la empresa minera y a las comunidades a “sentarse a discutir con flexibilidad y madurez para solucionar esta problemática".

El funcionario consideró “legítimas” las demandas de las comunidades de Fuerabamba y Huancuire.

La semana pasada, el presidente Pedro Castillo pidió una salida “de la forma más correcta, en el marco del diálogo", durante una visita a Apurímac.

Ayer fracasó un intento de negociación por la ausencia de los dirigentes comunales, que no asistieron al encuentro porque, alegaron, la invitación les llegó tarde.

Según el diario La República, el presidente de la comunidad de Huancuire, Romualdo Ochoa, señaló que el documento de invitación recién les llegó el sábado por la noche, por lo que pudieron hacer la asamblea para resolver qué hacer.

Mostró igualmente predisposición a reunirse, pero adelantó que exigirán que se derogue el decreto supremo que declara en estado de emergencia los distritos de Challhuahuacho y Coyllurqui, porque “no se puede hablar con un cuchillo en el cuello”.

El nuevo encuentro está previsto para mañana.

La mina ya estuvo dos semanas paralizada en diciembre por bloqueos de rutas en reclamo de indemnizaciones por daños y perjuicios por impactos ambientales, sociales y culturales y el pago de derechos de servidumbre minera. (Télam)