La llave de la celda que ocupó Nelson Mandela en la prisión de Robben Island quedó en medio de una puja diplomática porque una casa de Nueva York planea rematar el artículo y Sudáfrica reclama su devolución, informó hoy la prensa internacional.

El ministro de Deporte, Arte y Cultura de Sudáfrica, Nathi Mthethwa, ordenó evaluar las medidas adecuadas para frenar la subasta de la llave.

El artículo que se llevará a remate público la casa Guernseys, en Nueva York, es la llave de la celda que ocupó Mandela durante 18 años, mientras estuvo encarcelado en esa instalación de la época del apartheid.

“La llave debe ser devuelta a sus legítimos dueños con efecto inmediato y esta subasta debe ser detenida”, enfatizó el ministro, según la agencia Prensa Latina.

Reseñó Mthethwa que está “en conversaciones con el Consejo del Museo de Robben Island, con el ministro de Justicia y Servicios Correccionales, Ronald Lamola, y con el Consejo del Patrimonio Nacional para considerar los pasos que se deben tomar para asegurar la devolución de la llave a Sudáfrica”.

La llave está actualmente en manos de Christo Brand, quien fuera carcelero de Mandela.

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“Es incomprensible para Guernseys, que es claramente consciente de la dolorosa historia de nuestro país y el simbolismo de la llave, considerar subastarla sin consultar con el gobierno sudafricano, las autoridades del patrimonio en Sudáfrica y el Museo de Robben Island”, advirtió Mthethwa.

Para el funcionario, “esa llave pertenece al pueblo sudafricano, bajo el cuidado del Museo Robben Island y del Estado de Sudáfrica. No es propiedad personal de nadie”.

Como Robben Island es un monumento nacional y un sitio del patrimonio mundial, “la isla en sí, sus edificios y objetos asociados a ella tienen un significado cultural, patrimonial e histórico”, afirmó el Ministerio de Deporte, Arte y Cultura en un comunicado.

El texto señala que el Museo de Robben Island tiene “el mandato legal de recolectar y preservar objetos asociados con esa antigua prisión” para toda la gente de Sudáfrica y el mundo.

Después de una breve detención en el penal de la isla, Mandela volvió a Robben Island ya condenado a cadena perpetua en junio de 1964.

Estuvo en una celda de 5 metros cuadrados hasta marzo de marzo de 1982, cuando fue trasladado a la prisión de Pollsmoorsvu, un penal de máxima seguridad cerca de Ciudad del Cabo.

Brand, que entró a trabajar como guardián de la prisión sin ninguna idea política ni conocimiento de la lucha de la comunidad negra contra el apartheid, terminó como amigo del después presidente sudafricano.

En 2014, el carcelero publicó “Mandela, mi prisionero, mi amigo”. (Télam)