El Gobierno de Brasil expresó hoy su "preocupación" por la detención de la expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez, acusada de llevar a cabo "un presunto golpe de Estado" contra el exmandatario Evo Morales en 2019, y recordó el apoyo que le dio cuando lo sustituyó "de manera constitucional" .

"El gobierno brasileño ve con preocupación los acontecimientos en curso en Bolivia, donde la expresidenta Jeanine Áñez y varias autoridades de su gobierno fueron detenidas o tienen órdenes de detención en su contra", indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

La administración del presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro, que apoyó y reconoció el gobierno transitorio de Áñez (2019-2020), aseguró que "espera que el Estado de derecho sea plenamente respetado en Bolivia en el proceso contra la expresidenta y otras autoridades".

"La posesión de la presidenta Áñez se dio de manera constitucional, reconocida por las instituciones bolivianas", agregó el comunicado, citado por AFP.

Además, sostiene que la dimisión de Morales fue "motivada por la reacción popular a una tentativa de fraude electoral detectada por las misiones de la OEA (Organización de Estados Americanos) y de la UE (Unión Europea)".

Y que "la toma de posesión de la presidenta Áñez se dio de manera constitucional, reconocida por las autoridades bolivianas y en conformidad con el Artículo 1 del Protocolo de Ushuaia", que vela por la estabilidad de la democracia en el Mercosur, bloque al que Bolivia está en proceso de adhesión.

Asimismo, subraya que "el Gobierno de la presidenta Áñez convocó y realizó elecciones libres y transfirió el poder pacíficamente al presidente Luis Arce", quien asumió en noviembre del año pasado.

Una jueza boliviana impuso el domingo a Áñez, de 53 años, cuatro meses de prisión preventiva a la espera de su juicio.

La exmandataria fue encarcelada ayer en La Paz bajo cargos de sedición, terrorismo y conspiración.

La detención provocó masivas manifestaciones el martes en Bolivia.

Estados Unidos, la OEA, la CIDH, la Comisión Europea y la ONU expresaron igualmente su preocupación por el caso. (Télam)