Brasil recaudó hoy 8.400 millones de dólares en la licitación de su red 5G, la segunda más importante de la historia del país, que debe ser puesta en marcha en julio del año próximo, en una operatoria que el Gobierno destacó como exitosa.

La suma final quedó muy cerca de los 9.000 millones a los que aspiraba el Gobierno, una diferencia que se sostiene en el escaso interés que se anticipaba en una franja considerada experimental, de 26 GHz, según especialistas.

El ministro de Comunicaciones, Fábio Faria, consideró un "gran éxito" el proceso de adjudicación de frecuencias para el desarrollo de la nueva red.

Entre las ganadoras destacan Claro (subsidiaria de la mexicana América Móvil), Telefónica Brasil (dueña de la marca Vivo y filial del grupo español) y Tim (filial brasileña de Telecom Italia), que se repartieron las licencias de alcance nacional en el principal bloque para la explotación, de 3,5 GHz, reportó la agencia de noticias AFP.

En conferencia de prensa, Faria resaltó que el proceso “superó todas las expectativas” porque se llegó “al valor final de 46.790 millones de reales ya licitados y gran parte de ese valor será para inversiones".

Se trata de "la mayor licitación realizada en América Latina (en el sector) y la segunda mayor de la historia de Brasil", detalló el funcionario, detrás de la de los yacimientos petroleros en aguas ultraprofundas (presal) que recaudó 70.000 millones de reales en 2019 (unos 17.700 millones de dólares al tipo de cambio promedio de ese año).

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El presidente ejecutivo de Conexis Brasil Digital, que representa a cinco de las ofertantes, Marcos Ferrari, puso de relieve que “el 90% de los casi 47.000 millones de reales serán inversiones”, por lo que, estimó, se podrá “tener más dispositivos conectados con 5G en menos tiempo que otros países que ya licitaron su red".

La nueva red llegará al Distrito Federal y las 26 capitales antes de julio de 2022 y la instalación se expandirá por el resto del territorio brasileño hasta 2028, según lo previsto.

Al resto de ciudades, con poblaciones mayores a 30.000 habitantes, la 5G llegará entre 2025 y 2028.

Por su parte, el presidente de la consultora Teleco, Eduardo Tude, consideró "muy positivo" que las operadoras actuales hubieran conseguido el espectro que precisaban para desarrollar el 5G pero aún así “hubo espacio para que entraran empresas nuevas al mercado".

La licitación dio efectivamente acceso a seis nuevos jugadores al mercado, entre ellos está la joven Winity, creada por el fondo de inversiones Patria hace casi un año, que se quedó con el primer bloque rematado por 1.427 millones de reales (unos 260 millones de dólares).

Terminada la subasta, considerada una de las más importantes a nivel internacional, Brasil espera iniciar una revolución tecnológica con potencial para impulsar su crecimiento.

El desarrollo del 5G incluye una red paralela para uso exclusivo del Gobierno, en la que no podrán utilizarse equipos de la empresa china Huawei, excluida por los términos del llamado en medio de una disputa geopolítica por acusaciones de espionaje, especialmente por parte de Estados Unidos.

De todos modos, todas las operadoras ya son clientes de Huawei en Brasil, que deberá prestar servicios a todo el mercado privado y la nueva economía de la internet de las cosas y la ultravelocidad del 5G.

El ministro Faria prometió que “ningún brasileño se quedará sin internet porque están garantizado el 100% de todas las inversiones para conectar a Brasil entero”.

Unos 538 millones de dólares serán destinados a la conectividad de escuelas, menos de la cifra inicialmente prevista porque “lo que iba para las escuelas era parte de la recaudación de la venta de la franja de 26GHZ, que tuvo la menor venta", detalló Tude.

La subasta incluyó también la conexión de áreas sin cobertura, como rutas y zonas de la Amazonía, para incluir a 40 millones de personas que hoy no tienen conexión. (Télam)