Varios estados brasileños, entre ellos el poblado San Pablo, comenzaron hoy a vacunar contra el coronavirus a policías y otros miembros de las fuerzas de seguridad en un país ya devastado por la pandemia, que prevé llegar a las 600.000 muertes en julio próximo.

Según informó el Gobierno paulista en un comunicado, en esta región se espera vacunar a 180.000 personas entre policías militares, civiles, bomberos y funcionarios de prisiones, además de otros ciudadanos que desempeñan diferentes tareas de seguridad.

Para evitar aglomeraciones en los centros de salud, los profesionales serán inoculados en sus propios cuarteles y batallones.

Hoy también se empezó a inmunizar a policías en el Distrito Federal de Brasilia y en ciudades como Porto Alegre y San Luís, según consignaron medios locales y la agencia de noticias Sputnik.

La vacunación avanza a diferentes ritmos en función de la región, pero en la mayoría de los estados ya se está aplicando a personas de entre 60 y 70 años.

Las directivas generales del Ministerio de Salud apuntan que una vez inmunizado el principal grupo de riesgo (mayores de 60 años) se puede empezar a vacunar a policías o profesores, entre otros grupos de población considerados como esenciales.

Brasil, el segundo país más afectado en términos absolutos después de Estados Unidos e inmerso en una crisis sanitaria pavorosa, registra más de 13 millones de contagios y de 331.000 muertes, según el último parte de las autoridades de salud. (Télam)