Brasil aprobó hoy el registro definitivo de la vacuna de AstraZeneca/Oxford y el uso del antiviral Redemsivir, no recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para tratar a pacientes internados con coronavirus, se informó oficialmente.

La autorización fue otorgada por el ente regulador Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) y de esta forma Brasil tiene dos vacunas autorizadas para su con uso definitivo: AstraZeneca y Pfizer.

AstraZeneca, que será fabricada en el segundo semestre en el laboratorio federal brasileño Fiocruz, ya estaba autorizada en uso de emergencia desde el 17 de enero cuando también se le dio esa condición a la china Sinovac.

De todos modos, el 90% de la vacunación brasileña está siendo realizada por la CoronaVac, importada y envasada por el Instituto Butantan de San Pablo.

El Gobierno brasileño firmó un acuerdo de compra de Pfizer pero aún no llegó a Brasil, el país más golpeado en marzo en el mundo por la pandemia con más de 1.500 muertos en promedio por día, superando incluso en el promedio semanal a Estados Unidos.

"Con la homologación actual, la población recibe un certificado de que el producto ha superado requisitos comparables a los de las agencias reguladoras más respetadas del mundo", dice un comunicado de Anvisa.

La gran novedad es la aprobación del antiviral Redemsivir, el primer medicamento con indicación aprobada para el tratamiento de la Covid-19 en Brasil.

"La sustancia impide la replicación del virus en el cuerpo, disminuyendo el proceso de infección", indicó Anvisa.

Remdesivir, fabricado por la biofarmacéutica Gilead Sciences, es un medicamento sintético usado de forma intravenosa e impide la replicación viral, aunque no será vendido en farmacias sino que será administrado a pacientes internados en hospitales.

Desde noviembre que este remedio es usado en Estados Unidos, aunque la OMS no lo recomendó porque no evita muertes ni reduce el agravamiento de la enfermedad.

El Gobierno brasileño está empeñado desde el inicio de la pandemia, con una campaña casi diaria del presidente Jair Bolsonaro, a recomendar tratamientos precoces contra el coronavirus, algo que no está demostrado científicamente, recomendando vía el Ministerio de Salud el antipalúdico cloroquina.

El jueves en Facebook Bolsonaro dijo en un video que la cloroquina y otros vermífugos como Annitta e Ivermictina son como "el AZT' de los años ochenta contra el HIV.

"Nadie se oponía en los ochenta al AZT porque era una esperanza, ahora es un delito recomendar remedios que a mi y a otros miembros de mi Gobierno nos han hecho bien", sostuvo.

(Télam)