El primer ministro, británico, Boris Johnson, realizó hoy su primera reunión con su nuevo Gabinete tras la drástica reorganización de su equipo, en una sala repleta de funcionarios que llamó la atención por la falta de ventilación y ninguno de los miembros con barbijos.

Los diarios The Guardian y Times muestran imágenes de al menos 30 funcionarios y asistentes sin ninguna distancia entre ellos, sin barbijos y con las ventanas aparentemente cerradas.

Las imágenes comenzaron a suscitar las primeras críticas, luego que el Gobierno anunciara esta semana un plan de contingencia para hacer frente a los crecientes casos de coronavirus en Inglaterra durante el invierno boreal

En ese plan, el Gobierno recomienda el uso de los protectores en lugares cerrados con mucha gente, la posibilidad de nuevos confinamientos y las órdenes de trabajar desde los domicilios.

También dejó abierta la posibilidad del uso de pasaportes de vacunas para los clubes nocturnos, los lugares cerrados con más de 500 asistentes, los espacios al aire libre con más de 4.000 personas donde no haya un aforo y cualquier lugar con más de 10.000 asistentes, como los espectáculos deportivos y musicales.

Mientras tanto, la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) informó hoy que casi 900.000 personas en el Reino Unido habrían dado positivo por coronavirus en la semana que finalizó el 11 de septiembre, frente a las aproximadamente 950.000 de la semana anterior.

La ONS aclara que la tendencia de las infecciones estimadas en Inglaterra es "incierta".

También informó que aumentaron los niveles de infección por coronavirus en los niños en edad escolar en las escuelas secundarias.

Según el último informe, en la semana que finalizó el 11 de septiembre, el 2,74% de los niños del último año escolar dieron positivo por coronavirus.

El Reino Unido registró ayer otras 158 muertes más, con 8.339 pacientes en los hospitales. (Télam)