El presidente de Chile, Gabriel Boric, destacó hoy la "legitimidad democrática de origen" de la Convención Constituyente que trabaja en la redacción de una nueva Constitución en el país, que sustituya a la sancionada en 1980, durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

"Yo soy partidario de que tengamos una nueva Constitución", afirmó Boric en una entrevista que brindó al canal 24 Horas después de cumplir sus primeros 50 días como presidente de Chile.

El mandatario aseguró que, a pesar de las críticas “en términos de legitimidad democrática de origen”, el proceso constituyente es mucho “más legítimo que lo que sucedió con la constitución del '80, que fue impuesta no sólo en un plebiscito fraudulento sino que a sangre y fuego”.

El próximo 4 de julio cierra el plazo para entregar el borrador de la nueva Constitución, elaborada por la Convención Constituyente y que será aprobada o rechazada en un plebiscito de salida el 4 de septiembre próximo, en lo que Boric espera que signifique un “punto de encuentro” entre los chilenos.

“El Ejecutivo tiene que entregar todas las garantías a ambas opciones para que puedan desplegarse en el espacio público y para que lo puedan hacer con seguridad e igualdad de condiciones”, afirmó y agregó que “el Gobierno no puede utilizar recursos públicos para promover una u otra opción”.

Sin embargo, justificó su punto de vista como ciudadano al señalar que tiene “derecho a tener una opinión del fondo del asunto" y agregó: "Yo me la jugué por el proceso constituyente y sigo creyendo que Chile necesita una nueva constitución”.

Ante un eventual rechazo a la nueva carta fundamental, aseguró que no es indiferente al resultado y que el Gobierno trabaja en un plan para afrontar ese posible escenario, sin revelar mayores detalles al respecto.

“Es algo que estamos discutiendo; hay que anticiparse a los escenarios, pero eso no significa hacer públicos todas las alternativas que tiene el Gobierno ante situaciones críticas como esta”, aseveró el mandatario chile en las declaraciones que formuló a 24 Horas.

Boric añadió que, “hoy día, la Constitución no es representativa de la sociedad chilena y tiene que ser cambiada estructuralmente" y, luego de preguntarse, "cuál es el mecanismo en la eventualidad de que eso suceda", en referencia a un eventual rechazo, indicó que es algo que no le corresponde "adelantar”.

El inédito proceso constitucional, democrático, paritario y con la participación de los pueblos originarios, fue resultado de las movilizaciones y masivas manifestaciones del denominado estallido social de octubre de 2019, que llevaron a un acuerdo con la mayoría de los partidos del oficialismo y oposición para redactar una nueva carta magna.

Las multitudes que tomaron las calles chilenas entonces señalaban a la actual Constitución como origen de la desigualdad y reivindicaban un nuevo modelo de Estado que garantizase la salud pública, la educación universal de calidad y una mejora de las pensiones.

El 25 de octubre de 2020, mediante un plebiscito nacional, se aprobó por casi el 80% la redacción de la nueva Constitución y, unos meses después, en mayo de 2021, se eligieron los 155 convencionales que están redactando la nueva carta magna. (Télam)