Los presidentes de Brasil, Jair Bolsonaro, y de Paraguay, Mario Abdo Benítez, se reunieron hoy en la ciudad fronteriza de Foz de Iguazú y verificaron los avances de las obras del Puente de la Integración, la segunda obra de este tipo entre ambos países después de 55 años, donde reivindicaron los valores de “la familia y la propiedad privada”.

Los mandatarios se reunieron primero en el Centro Ejecutivo de Itaipú y luego fueron al puente que unirá a las ciudades de Presidente Franco y Foz.

Abdo Benítez destacó la construcción y el rol que cumple la Itaipú Binacional como símbolo de la integración entre ambos países y porque financia el nuevo puente internacional.

“Hoy estamos celebrando la integración física y los valores comunes que defendemos ambos Gobiernos: la construcción de modelos de prosperidad para nuestros pueblos, la defensa de la vida, la familia y la propiedad privada”, manifestó el mandatario, según la estatal agencia IPP.

Bolsonaro, en tanto, destacó también a la entidad binacional como generadora de energía renovable y de desarrollo para ambos países, a través de las obras civiles.

Además del que será el segundo puente sobre el Río Paraná, la entidad binacional financiará otro entre Carmelo Peralta y Puerto Murtinho, sobre el río Paraguay, con lo que los dos países tendrán dos nuevas obras de este tipo después de más de 50 años.

Faltan 100 metros para completar la estructura de este puente visitado hoy y después se iniciarán las obras de la zona primaria en las cabeceras. Se estima que todo estará oficialmente habilitado para fines de 2023.

Tanto Abdo Benítez como Bolsonaro resaltaron la "visión" de los regímenes militares que gobernaban sus respectivos países cuando se decidió impulsar la cooperación y convertir en energía la "fuerza" del río Paraná.

"El expresidente de Paraguay Alfredo Stroessner tuvo la visión de abrir las rutas hacia Brasil", declaró Abdo Benítez, hijo de quien fue el secretario privado del dictador que gobernó el país entre 1954 y 1989.

Bolsonaro, capitán del Ejército y defensor de la dictadura que imperó en Brasil entre 1964 y 1985, también elogió las ideas "fantásticas" de los "gobiernos militares de Brasil y de Paraguay" y su impulso a la integración.

La nueva conexión entre Brasil y Paraguay tendrá 760 metros de largo, 19 metros de ancho y más de 60 metros de alto. El costo estimado es de 84 millones de dólares, señaló la estatal Agencia Brasil.

Hastá acá, el Puente de la Amistad, entre Foz y Ciudad del Este, es el principal corredor logístico entre Brasil y Paraguay, pero está sobrecargado desde hace años, porque además del movimiento de personas concentra el tráfico de camiones.

Con la nueva conexión, será exclusivamente para vehículos ligeros y autobuses turísticos, mientras que el Puente de la Integración recibirá transporte de carga. (Télam)