El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, decidió hoy retirar la orden al mérito científico -que había aprobado un día antes- a dos investigadores, uno de los cuales había realizado un estudio sobre la ineficacia contra el coronavirus de la cloroquina, el fármaco contra la malaria que el mandatario defendió obstinadamente durante toda la pandemia pese al torrente de cuestionamientos que recibió por ello.

Los "castigados" por el mandatario son el infectólogo Marcus Lacerda y Adele Benzaken, quien ya ejerció como directora del departamento encargado de analizar e investigar la enfermedad del Sida y hepatitis virales del Ministerio de Salud antes de ser despedida con la llegada de Bolsonaro al poder.

Ayer, el mandatario ultraderechista había aprobado otorgar la Orden Nacional del Mérito Científico tanto a Lacerda como Benzaken, así como a otra serie de investigadores, por "sus relevantes contribuciones a la Ciencia, la Tecnología y la Innovación".

Pero apenas 24 horas después, dispuso revocar la medida a estas dos personas, informó el Diario Oficial de la Unión.

La aprobación de este reconocimiento es una prerrogativa del jefe del Estado, que avala los nombres presentados por el ministro de Asuntos Exteriores, tras ser habilitados previamente por el consejo en el que también están presentes los ministros de Ciencia y Tecnología, Economía y Educación.

El estudio de Lacerda muestra cómo el uso de cloroquina, un fármaco contra la malaria y lupus, en pacientes con coronavirus no solo resulta de total inutilidad, sino que además en dosis mayores puede provocar arritmias en personas con deficiencias cardiacas.

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La repercusión de su informe generó no solo críticas por parte de los entornos más incondicionales del presidente, sino también amenazas que obligaron a tener que destinarle custodia adicional de seguridad, refirió el diario O Globo y recogió la agencia de noticias Europa Press.

Durante el momento más álgido de la crisis sanitaria en Brasil, y con el estado de Amazonas gravemente afectado, al grado de ocasionar cementerios abarrotados en la ciudad de Manaos cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo, Bolsonaro ironizó con el uso "masivo" de cloroquina, en su creencia que utilizar más dosis de las necesarias curaban la enfermedad. (Télam)