El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, anunció hoy que designará a su antiguo ministro de Justicia André Mendonça, un pastor presbiteriano, para ocupar un cargo en el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) y cumplir su promesa de imponer allí a un juez al que calificó de "terriblemente evangélico".

"Vamos a presentar esta noche el nombre de André Mendonça", dijo Bolsonaro a periodistas en Brasilia, tras reunirse con el presidente del STF, Luiz Fux.

La designación de Mendonça, de 48 años, como uno de los 11 jueces del STF, debe publicarse en el Diario Oficial y luego ser sometida a la aprobación del Senado, pero Bolsonaro no percibe mayores riesgos de rechazo.

"Hay una gran posibilidad de que sea aceptado y cada día gana más adeptos", afirmó.

De ser aprobado, Mendonça, actual ministro de la Abogacía General de la Unión (AGU, que representa los intereses del Estado), sustituirá a Marco Aurelio Mello, que se jubiló hoy a la edad obligada de 75 años, consignaron la prensa local y la agencia de noticias AFP. 

La designación es vista como una victoria de los sectores conservadores, ya que el STF, además de juzgar a autoridades con fueros, funciona como corte constitucional y marca el rumbo en temas como derechos de las minorías, aborto, drogas o acceso a las armas.

La gestión de Mendoça en la AGU estuvo marcada por su alineamiento con el Gobierno, como cuando abogó a favor de la autorización de cultos religiosos presenciales a pesar de la pandemia de coronavirus que arreciaba en el país.

Bolsonaro, que en 2019 prometió designar un juez "terriblemente evangélico" en el STF, destacó el factor religioso en el nombramiento de Mendonça.

La primera vacante, en 2020, frustró esas expectativas, dado que nombró a un magistrado, Kassio Nunes Marques, que no pertenece a ninguna iglesia pentecostal.

Según el profesor y abogado de derecho público Michael Mohallem, el nominado "es alguien que expresa su fe, pero me parece que la idea de un ministro 'terriblemente evangélico' tiene que ver ante todo con el mensaje que Bolsonaro quiere enviar a los líderes evangélicos, a las iglesias, para obtener un retorno electoral" en las presidenciales de 2022.

Entre abril de 2020 y marzo de 2021 fue ministro de Justicia y Seguridad Pública en sustitución del exjuez Sérgio Moro, quien se fue del Ejecutivo acusando a Bolsonaro de intentar interferir políticamente en la Policía Federal (PF) y tras un muy cuestionado rol en las numerosas imputaciones que llevaron a la cárcel al presidente Luiz Lula da Silva, ahora libre y gran favorito para retornar al poder. (Télam)