El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, justificó hoy el indulto que otorgó la semana pasada al diputado ultraderechista Daniel Silveira, que había sido condenado a casi nueve años de cárcel por el Tribunal Superior de Justicia, con el argumento de que buscó “deshacer esa injusticia”, producto de los “excesos” de la corte.

"Hubo excesos. Me corresponde a mí, y a nadie más aquí en Brasil, deshacer esa injusticia. No quiero retar al Supremo, ni decir que soy más importante o que soy más valiente que ellos; lejos de eso", afirmó Bolsonaro en una entrevista que le hizo radio Metrópole, y que recogieron el diario O Globo y la agencia Europa Press.

Bolsonaro, que hace días estuvo en el Palacio del Planalto en un acto de respaldo a Silveira, también defendió al juez que propuso para el Supremo, André Mendoça, quien votó a favor de condenar al diputado del Partido Laborista Brasileño.

El presidente lamentó que el magistrado “ha sido bastante criticado por su voto”, pero se manifestó seguro de que “pero poco a poco la gente empieza a entender lo que realmente pasó en aquella sesión”.

“Pueden estar seguros de que André Mendoça es una persona de principios, religiosa, de familia, conservadora, con un bagaje cultural enorme", lo elogió.

La semana pasada, apenas 24 horas después de que el Tribunal Supremo decidiera para Silveira ocho años y nueve meses de prisión, una inhabilitación para ocupar cargos políticos y una multa cercana a los 192.000 reales (38.800 dólares), Bolsonaro le dio un indulto que generó polémica.

El fallo fue casi unánime -solo uno de los once jueces votó por no condenar- contra Silveira, un diputado con pasado en la Policía Militar marcado por expedientes disciplinarios y varias denuncias en contra, que estuvo varios meses en prisión preventiva por haber publicado el año pasado un video que llamaba a la población a desconocer al máximo tribunal de justicia y al Congreso.

Esta semana se conoció además que el diputado de ultraderecha fue elegido miembro de hasta cinco comisiones de la Cámara de Representantes, entre ellas la de Constitución y Justicia (CCJ), en un nombramiento que desató polémica entre algunos legisladores, que lo calificaron como una "afrenta" al Congreso. (Télam)