El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acusó a la justicia electoral de trabajar para impedir su reelección en las elecciones del 2 de octubre y adelantó que no obedecerá los fallos con los que no esté de acuerdo que emita sobre tierras indígenas el Supremo Tribunal Federal.

"Tengo el derecho de desconfiar del tribunal electoral", afirmó Bolsonaro, quien aseguró que no hará el "papel de idiota" frente a las altas cortes, en un encendido discurso ofrecido el martes por la noche en el Palacio del Planalto.

El mandatario alentó el fantasma del fraude en su contra en las elecciones del 2 de octubre y dijo que no cree en las encuestas que dan vencedor al expresidente Luiz Inácio Lula da SIlva.

Según Bolsonaro, el juez Edson Fachin, actual presidente del Tribunal Superior Electoral, debería "considerarse incompetente" debido a que como juez de la corte suprema en 2021 anuló las condenas contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"Es un juez marxista-leninista", afirmó sobre el magistrado Fachin.

En ese marco, dijo que "hay un alineamiento" entre la justicia electoral y las encuestas de la empresa Datafolha que dan vencedor en primera vuelta al expresidente Lula, del Partido de los Trabajadores.

Calificó de "golpe" la actitud del juez electoral Fachin de haber reunido a los embajadores en Brasilia para presentarles la seguridad del sistema electoral de urna electrónica que desde el año pasado es combatido por Bolsonaro por considerar que existe, sin pruebas, posiblidad de fraude.

"Esa reunión con embajadores deja en el aire el mensaje de que estoy dudando del proceso electoral, preparando un golpe para después de las elecciones. Y el deja claro que una vez anunciado el resultado todo el mundo debe reconocer a Lula, eso es un factor gravísimo", dijo.

Bolsonaro se irritó con el Supremo Tribunal Federal, también, porque confirmó la destitución por falsa denuncia de fraude del diputado bolsonarista Fernando Franceschini, quien había denunciado fraude en las elecciones de 2018 en urnas electrónicas del estado de Paraná.

"Tengo la obligación de actuar, juego dentro de la Constitución y dos o tres jueces supremos creen que pueden con todo. No voy a vivir como un ratón, tiene que haber una reacción", afirmó.

El presidente anunció que incurrirá en la ilegalidad de no cumplir los fallos de la corte, tal como había adelantado el 7 de setiembre pasado en un acto en San Pablo.

"Yo soy de la época en la cual la decisión de la suprema corte no se discutía, se cumplía. Pero ya no pienso así, ciertas medidas están a la luz, quieren perjudicarme a mi y perjudican a Brasil", afirmó en un mensaje a un sector del agronegocio que rechaza la fiscalización de tierras.

Bolsonaro se refería a la decisión del nuevo marco temporal sobre la demarcación de tierras indígenas que la corte debe definir y que según el mandatario afectará el desarrollo del agronegocio y de la minería en la selva amazónica.

"¿Qué tengo que hacer si aprueban el nuevo marco temporal de tierras? Entrego la llave del país para los jueces de la corte o decido no cumplir el fallo", aseguró. (Télam)