El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken, se reunió hoy con su par de China, Wang Yi, y le planteó la necesidad de preservar "la paz y la estabilidad" en el estrecho de Taiwán.

Blinken "enfatizó que preservar la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán es esencial para mantener allí la seguridad y la prosperidad regionales y globales", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, al final de su reunión de 90 minutos que tuvo lugar al margen de la 77° Asamblea General de las Naciones Unidas.

El secretario de Estado norteamericano también advirtió al canciller chino sobre las consecuencias de un apoyo de Beijing a "la invasión rusa de un país soberano", según la misma fuente citada por la agencia de noticias AFP. 

China es oficialmente neutral, pero a menudo los occidentales la acusan de ser demasiado conciliadora con Rusia, aunque funcionarios estadounidenses expresaron esperanzas moderadas tras las declaraciones de Beijing esta semana en la ONU. 

La reunión entre Blinken y Wang fue "extremadamente sincera, constructiva y minuciosa", resumió un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato.

Este fue el primer encuentro entre los jefes de la diplomacia de ambas potencias desde julio, cuando en Bali se mostraron dispuestos a reanudar el diálogo bilateral. 

Un mes después, la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, viajó a Taiwán, renovando las tensiones entre las dos grandes potencias. 

En una entrevista el domingo, el presidente Joe Biden dijo que estaba listo para intervenir militarmente si el gigante asiático atacaba Taiwán, a la que China considera como territorio propio. 

Ayer, el canciller chino dijo el que se había reunido en Nueva York con el emisario estadounidense para el clima, el exsecretario de Estado John Kerry, a pesar de que Beijing suspendió la cooperación en la materia con Washington en represalia por la visita de Pelosi a Taiwán. 

En un discurso ante la Asamble Gneral de la ONU ayer,. Wang volvió a manifestar el profundo malestar de Beijing por el apoyo de Estados Unidos a la isla de Taiwán. 

"El tema de Taiwán se está convirtiendo en el punto de tensión más arriesgado en las relaciones entre Estados Unidos y China", dijo. 

"Si se maneja mal, podría devastar las relaciones bilaterales", advirtió ante el Asia Society, un centro de investigación. 

Wang dijo que ambos países pretenden que la relación bilateral "funcione" sin confrontaciones, pero advirtió que la Casa Blanca estaba jugando en varios frentes a la vez. 

El Congreso de Estados Unidos es un firme partidario de acentuar los vínculos con Taiwán. Un proyecto de ley que contempla la primera ayuda militar directa de Estados Unidos a la isla asiática superó recientemente una etapa clave en el Senado. (Télam)