Rusia debe bajar la presión sobre Ucrania si aspira a que la ronda de conversaciones con Estados Unidos de la semana próxima derive en progresos diplomáticos, advirtió hoy el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, que insistió en la amenaza de “importantes consecuencias" si ocurre una invasión de Moscú.

"Será muy difícil hacer un progreso real en una atmósfera de escaladas y amenazas, con una pistola apuntando en la cabeza de Ucrania", avisó Blinken en una conferencia de prensa que compartió con la ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock.

El diplomático renovó las advertencias que Washington ya hizo llegar de todos los modos posibles a Rusia: no tolerará una eventual invasión y es preciso aflojar la tensión en la frontera, con el retiro de al menos parte de los 100.000 soldados que Rusia puso en la zona.

El jueves 30 de diciembre, en una conversación telefónica, el presidente Joe Biden le dijo a su par Vladimir Putin que EEUU respondería “firmemente” cualquier ingreso a Ucrania, una cuestión en la que está alineada también la OTAN.

Y el mandatario ruso insistió en que su prioridad es negociar dos tratados que redefinan el equilibrio y la arquitectura de seguridad en Europa.

Esto significa, en términos del Kremlin, que la OTAN ya no pueda ampliarse y que terminen las actividades militares occidentales en lo que considera su zona de influencia.

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No queda demasiado tiempo para estos debates previos, porque la ronda de conversaciones bilaterales es el lunes próximo.

Blinken reveló además que las conversaciones bilaterales de estabilidad estratégica con Rusia incluirán una sesión especial para abordar cuestiones de control de armas, consignó la agencia Sputnik.

"Tenemos conversaciones bilaterales con Rusia la semana que viene a través de algo que se estableció el año pasado, el Diálogo de Estabilidad Estratégica; esto surgió de la extensión del acuerdo Nuevo START (nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas) pero vamos a tener una sesión especial de ese diálogo para tratar algunos de los temas de preocupación que Rusia ha planteado, así como los temas de preocupación que tiene EEUU", dijo.

El Nuevo START, que ahora vence el 5 de febrero de 2026, es actualmente el único acuerdo que vincula a EEUU y Rusia, después de que Washington rompiera definitivamente, el 2 de agosto de 2019, el Tratado INF de misiles de medio y corto alcance.

El Gobierno de Donald Trump sostenía que este tratado en su forma actual no responde a los intereses de Washington e insistía en elaborar uno nuevo que incluyera a China o en extender el existente con algunas variantes.

Moscú proponía prolongar el tratado sin fijar precondiciones, pero Trump rechazó esta iniciativa.

La administración del nuevo presidente, Joe Biden, aceptó la prórroga. (Télam)