Dos días después del doble atentado del Estado Islámico que mató a más de 100 personas en la capital afgana, entre ellas 13 militares norteamericanos, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió hoy que es "muy probable" que haya un nuevo ataque de ese tipo en las próximas 24 a 36 horas, es decir, antes de la retirada de las tropas de su país el martes que viene.

"La situación en el terreno continúa siendo extremadamente peligrosa y la amenaza de ataques terroristas contra el aeropuerto (de Kabul) sigue siendo alta. Nuestros comandantes me informaron que un ataque es muy probable en las próximas 24 a 36 horas", alertó Biden en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

Pese a esta advertencia, el mandatario estadounidense volvió a ratificar su determinación a continuar evacuando a los ciudadanos estadounidenses, afganos y de países aliados que quedan en sus listas hasta el próximo martes, fecha última establecida por él para abandonar completamente Afganistán.

Tras los atentados del jueves, el movimiento talibán ordenó la llegada de las decenas de miles de personas que buscan entrar al aeropuerto de Kabul y ser evacuados por Estados Unidos.

Ahora milicianos talibanes tomaron control de las vías de acceso al aeropuerto y chequean de manera ordenada y estricta el paso de las personas, que solo pueden atravesar en colectivos autorizados.

Con el cierre de varias calles y rutas, los accesos se limitaron mucho y solo se puede pasar tras ser chequeado por las fuerzas talibán, en el poder en Afganistán desde mediados del mes, con la única excepción del aeropuerto internacional de la capital, donde Estados Unidos y sus aliados terminan de evacuar a decenas de miles de sus ciudadanos y afganos que han colaborado con ellos en estas últimas dos décadas de guerra e intervención militar.

Sin embargo, el temor a un nuevo ataque del Estado Islámico, enemigo tanto de Estados Unidos como de los talibanes, sigue siendo muy alto en Washington tras el duro golpe del jueves.

En 2019, el entonces presidente Donald Trump selló un acuerdo con el movimiento talibán para retirar a todas las tropas norteamericanas a mediados de este año y liberar a miles de milicianos islamistas a cambio de un cese al fuego contra esos soldados extranjeros

Los talibanes cumplieron con la tregua pero utilizaron estos dos años para rearmarse, algo que les permitió este año conquistar todo el territorio afgano nuevamente, a un ritmo que sorprendió a Estados Unidos y sus aliados, que tuvieron que evacuar a toda su gente cuando la milicia islamista ya estaba en el poder y en una situación de explícita debilidad. (Télam)