El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, lanzó hoy una campaña para promocionar su gigantesco plan de rescate económico y el programa de vacunación contra el coronavirus, y restó importancia al hecho de que su predecesor, Donald Trump, no haya estimulado la eficacia y seguridad de las inmunizaciones como lo hicieron otros exmandatarios del país, el más golpeado por la pandemia con casi 30 millones de casos acumulados y más de 535.000 decesos.

Con un discurso en la Casa Blanca, Biden inaguró la campaña "La ayuda ya está aquí" ("Help is Here", en inglés), que realizará junto a su esposa Jill y la vicepresidenta Kamala Harrisy por varios estados para explicar a los estadounidenses cómo el paquete de estímulo de 1,9 billones de dólares crecién aprobado puede mejorar sus vidas.

La campaña comenzó con Harris dirigiéndose hoy a un sitio de vacunación en Las Vegas, mientras la primera dama recorrió una escuela primaria de Nueva Jersey y estaba previsto que Biden salga mañana con una visita a Pensilvania

El mandatario dijo que en los próximos 10 días,el país alcanzará dos "objetivos gigantes": administrar 100 millones de dosis de vacunas desde que llegó al poder, y distribuir "100 millones de cheques" entre los estadounidenses para apuntalar la economía devastada por la pandemia.

Estados Unidos ya superó las 100 millones de dosis de las vacunas aplicadas desde que comenzó la campaña en diciembre, pero 92,6 millones de ellas se suministraron después de la llegada de Biden al poder, el pasado 20 de enero.

Hasta hoy, 71 millones de personas en Estados Unidos recibieron al menos una dosis, mientras que 38,3 millones se dieron las dos dosis, el 11,5% de la población tota.

"Tenemos que demostrar a los estadounidenses que su Gobierno puede proporcionarles ayuda, sin malgastar ni cometer fraude, que podemos vacunar a la nación y devolver a los niños a la escuela de forma segura", afirmó el presidente.

Los expresidentes Jimmy Carter, George W. Bush, Bill Clinton y Barack Obama se movilizaron en las últimas semanas con un mensaje sencillo: hay que vacunarse.

Pero Trump y su esposa, Melania, se vacunaron discretamente en enero antes de abandonar la Casa Blanca, pero no informaron de ello hasta marzo, y tampoco hicieron ninguna campaña sobre la importancia de inocularse contra el virus, a pesar del escepticismo que comparten muchos votantes del exmandatario.

"Todos los demás expresidentes vivos se involucraron en campañas de concienciación, no necesitaban una invitación formal", dijo Jen Psaki, vocera de la Casa Blanca.

"Si el expresidente Trump se despertara mañana y decidiera hablar con más claridad sobre la efectividad de las vacunas, por supuesto que estaríamos a favor", agregó.

Cuando se le preguntó poco después sobre este tema, Biden consideró que no era un tema importante.

"Hablé con mi equipo al respecto; piensan que lo que dicen los médicos o los funcionarios locales importa más que lo que Trump pueda decirle a los partidarios del MAGA", respondió, refiriéndose al lema de la campaña de su predecesor ("Make America Great Again"), citado por AFP.

"Mi equipo dice que hay algo que tiene más impacto para la gente MAGA que cualquier cosa que pueda decir Trump, y se trata de lo que diga su médico local, su predicador local, la gente de su comunidad", dijo Biden en declaraciones a la prensa en la Casa Blanca.

Con la expresión "gente MAGA", el presidente se refería a los votantes de Trump, a los que describió empleando las siglas del lema de campaña del que fuera su rival en las elecciones de noviembre, "Hagamos a Estados Unidos grande de nuevo" ("Make America Great Again").

El 30 % de los estadounidenses no planea vacunarse, un grupo que incluye al 47 % de quienes votaron por Trump en las elecciones de noviembre, según una encuesta del jueves pasado de la cadena PBS y la emisora NPR.

Biden anunció además hoy el nombramiento de un nuevo "zar" en la Casa Blanca encargado de implementar el plan de estímulo aprobado la semana pasada, y que contiene fuertes incentivos económicos que podrían, entre otras cosas, recortar a la mitad la pobreza infantil en Estados Unidos.

Se trata de Gene Sperling, que fue asesor económico de los dos últimos mandatarios demócratas de Estados Unidos, Bill Clinton y Barack Obama, y que se encargará de que las enormes inversiones del nuevo plan lleguen a término sin problemas.

"Hablé hoy con Gene junto con el equipo económico (de la Casa Blanca) y está listo para ponerse a trabajar; de hecho, ya ha comenzado y juntos nos aseguraremos de que los beneficios del Plan de Rescate Estadounidense lleguen rápida y directamente al pueblo de manera real y tangible", dijo Biden en una conferencia de prensa. (Télam)