El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, mantuvieron hoy una conversación telefónica, la primera desde la llegada del demócrata a la Casa Blanca hace casi un mes.

La oficina de Netanyahu fue la primera en anunciar la conversación con Biden y publicó en Twitter una foto de un primer ministro sonriente sosteniendo un teléfono junto a su oreja y precisando que la conversación fue "cálida y amistosa" y duró aproximadamente una hora.

"Los dos líderes señalaron su conexión personal de larga data y dijeron que trabajarían juntos para continuar fortaleciendo la alianza firme entre Israel y Estados Unidos", dijo el comunicado del gobierno israelí.

El documento agregó que los temas discutidos incluyeron "la amenaza iraní" de desarrollar armas nucleares, sus esfuerzos para combatir la pandemia del coronavirus y el deseo de expandir los acuerdos con las naciones árabes.

“Tuvimos una buena conversación”, dijo Biden por su parte en alusión al diálogo con Netanyahu durante un breve intercambio con periodistas antes del inicio de una reunión en la Oficina Oval con líderes sindicales.

Estados Unidos es el primer aliado de Israel: le brinda alrededor de 3.800 millones de dólares en ayuda militar anual y lo protege de la censura en foros internacionales por sus políticas hacia los palestinos.

Pero casi un mes después de asumir como presidente, Biden no se había entrevistado hasta hoy con Netanyahu, que enfrenta una dura batalla antes de las elecciones del 23 de marzo.

Analistas israelíes destacaron que desde la toma de posesión, el nuevo presidente estadounidense no se había acercado a Netanyahu, un silencio que pronosticaba una relación más fría entre los dos aliados cercanos después de la cercana relación con el expresidente Donald Trump, al que calificó a como el "mejor amigo" que Israel tuvo al frente de la primera potencia mundial.

Muchos israelíes temen que Biden, quien se desempeñó como vicepresidente del presidente Barack Obama, revivirá su enfoque hacia la región, tanto al regresar al acuerdo con Irán como al presionar a Israel para que haga concesiones a los palestinos.

Durante la campaña presidencial del año pasado, Biden criticó la decisión de Trump de retirarse del acuerdo con Irán de 2015.

Pero el nuevo presidente ha insistido públicamente en que Irán se adhiera a su compromiso en virtud del pacto de 2015 antes de que su administración involucre a Teherán en el posible levantamiento de las sanciones impuestas por Trump. (Télam)