El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, habló hoy con su par de Rusia, Vladimir Putin, y le expresó su preocupación por la acumulación de tropas rusas en la frontera con Ucrania, en medio de crecientes tensiones entre ambos vecinos y rivales.

Biden también propuso a Putin, a quien hace poco calificó de "asesino", celebrar una cumbre en un tercer país "en los próximos meses" para discutir todas las cuestiones pendientes entre Estados Unidos y Rusia, incluyendo Ucrania, dijo la Casa Blanca.

Estados Unidos y la OTAN vienen expresando su preocupación por la concentración de soldados rusos en la frontera con Ucrania y crecientes violaciones de un alto el fuego en el este del país, donde separatistas respaldados por Rusia y el Ejército ucraniano libran en un conflicto desde la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea, en 2014.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que la acumulación de tropas rusas cerca de la frontera con Ucrania era "injustificada, inexplicada y profundamente preocupante" y pidió que cese el envío de militares.

El ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, respondió que se trata de ejercicios militares, aclaró que durarán otras dos semanas y que son las "medidas apropiadas" decididas por Moscú en respuesta a amenazas de la OTAN, la alianza militar transatlántica.

Poco antes el vicecanciller ruso, Serguei Riabkov, había acusado a Estados Unidos y a la OTAN de convertir a Ucrania en un "polvorín", y responsabilizó a Washington y Bruselas por lo que pueda ocurrir.

En medio de las tensiones, Estados Unidos notificó a Turquía que dos buques de guerra estadounidenses navegarían hacia el mar Negro, en cuya costa norte se ubica Crimea, el 14 y el 15 de abril y permanecerían allí hasta el 4 y el 5 de mayo.

Riabkov denunció este último despliegue que calificó como "abiertamente provocativo" y agregó que "los barcos estadounidenses no tienen absolutamente nada que hacer cerca de nuestras costas".

"Están poniendo a prueba nuestra fuerza y ​​jugando con nuestros nervios", dijo Riabkov, informó la agencia de noticias rusa Sputnik.

"Estados Unidos debería darse cuenta de que los riesgos de varios incidentes son muy altos. Advertimos a Estados Unidos que debe mantenerse alejado de Crimea y nuestra costa del mar Negro para su propio beneficio", dijo.

En la sede de la OTAN en Bruselas, Stoltenberg recibió al canciller de Ucrania, Dmytro Kuleba, y posteriormente presidió una reunión de la comisión de enlace de la alianza militar con Ucrania.

En una nota al fin de esa sesión de la comisión, la OTAN informó que los aliados "reafirmaron el apoyo inquebrantable de esa alianza a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania".

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, desembarcó en la capital belga y mantuvo un encuentro con Kuleba, a quien reafirmó el apoyo de Washington.

Por su parte, en una muestra de la gravedad de la situación, el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, se reunió en Berlín con su homóloga, Annegret Kramp-Karrenbauersu, y al fin de ese encuentro anunció el envío de 500 soldados adicionales a Alemania.

El Gobierno ruso ya adelantó que no "permanecerá indiferente" a la suerte de la población rusófona en Ucrania.

Ucrania, en tanto, teme que Rusia busque un pretexto para atacarla y la acusa de reunir más de 80.000 soldados cerca de su frontera oriental y en Crimea.

Según Ucrania, los separatistas rusoparlantes del este del país cuentan con 28.000 combatientes y más de 2.000 consejeros e instructores militares rusos en el territorio, que controlan también desde 2014. (Télam)