El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aseguró hoy que proteger el derecho al voto es "una prueba de nuestro tiempo", un día después de que los legisladores demócratas de Texas viajaran a Washington en un esfuerzo por negar en su Legislatura al partido Republicano el quórum necesario para aprobar un proyecto de ley que impone nuevas restricciones a la votación en el estado.

"Depende de todos nosotros proteger ese derecho. Es la prueba de nuestro tiempo", enfatizó Biden, citado por la agencia de noticias AFP, durante un discurso en el National Constitution Center en Filadelfia al aludir a la arremetida de la oposición republicana para multiplicar las leyes estatales que restringen el acceso de las minorías a las urnas.

El mandatario calificó los esfuerzos para reducir la accesibilidad al voto como "antiestadounidenses" y "antidemocráticos" y lanzó una andanada contra su predecesor, Donald Trump, quien alegó fraude en las elecciones de 2020 después de su derrota.

El discurso en la ciudad donde se redactó y firmó el documento fundacional del sistema democrático de Estados Unidos en 1787 es la intervención más significativa del mandatario en este tema, uno de los más calientes en los últimos años en la pulseada entre demócratas y republicanos.

Según la Casa Blanca y los demócratas del Congreso, los republicanos están utilizando las legislaturas estatales para restringir el derecho al voto en todo el país con el pretexto de aumentar la seguridad electoral. 

Los republicanos, liderados por el expresidente Donald Trump y su campaña sin precedentes para revertir su derrota ante Biden, insisten actualmente en que se necesitan reglas de votación más estrictas para acabar con el fraude, como reducir la votación por correo, acortar los horarios de apertura de las urnas e imponer fuertes multas a los trabajadores electorales que cometen errores. 

Mientras los republicanos sostienen que tales medidas garantizarían la transparencia de las elecciones, los demócratas señalan que la incidencia de fraude ya es en la actualidad extremadamente baja y sostienen que las medidas afectarán sobre todo a votantes negros o de otras minorías, que tienden a votar por los demócratas y a utilizar mecanismos como el voto por correo o anticipado ya que la jornada electoral es un día hábil.

Los demócratas en el Congreso han intentado infructuosamente promulgar leyes federales que protejan el acceso a las urnas, pero no han logrado superar la barrera de los 60 votos que existe en esa cámara para frenar desde el inicio un debate parlamentario.

El oficialismo solo controla 50 votos y Biden, hasta ahora, se mostró reacio a presionar por un cambio en ese mecanismo legislativo de votación previa. 

Si bien el presidente sostuvo que la aprobación de propuestas del Congreso para anular las nuevas restricciones estatales de votación y restaurar partes de la Ley de Derechos Electorales que fueron frenadas en los últimos años por la Corte Suprema son "un imperativo nacional", evitó cualquier mención de tratar de alterar la regla obstruccionista del Senado.

En cambio, pareció reconocer tácitamente que las esperanzas se desvanecían en los proyectos de ley y aseguró que lanzaría una campaña nacional para armar a los votantes con información sobre cambios en las reglas y restricciones antes de las elecciones de mitad de período de 2022.

“Tenemos que prepararnos ahora”, advirtió Biden, el mismo un veterano exsenador.

Las declaraciones de Biden se dan un día después de que los legisladores demócratas de Texas fueran a Washington, la capital, en un esfuerzo por negar a su Legislatura controlada por el Partido Republicano el quórum necesario para aprobar un proyecto de ley que impone nuevas restricciones a la votación en el estado.

Los legisladores, que llegaron a la capital de la nación anoche, comunicaron que estaban preparados para permanecer en Washington, fuera del alcance de las fuerzas de seguridad de Texas, hasta que concluya una sesión legislativa especial a principios del próximo mes.

Sin embargo, el líder de los demócratas de la Cámara de la Legislatura de Texas, Chris Turner, predijo que sus esfuerzos serían inútiles a menos que los demócratas del Congreso federal tomen medidas más audaces para superar el bloqueo republicano del Senado y aprobaran leyes para todo el país.

Esta iniciativa, conocida como la Ley Para el Pueblo, crearía estándares nacionales para la votación que podrían revertir algunas de las restricciones aprobadas o en proceso de serlo en estados de mayoría republicana, como Texas.

Esta es la segunda vez que los demócratas recurren a esta inusual táctica para hacer descarrilar el proyecto de ley. 

Los legisladores texanos volaron a Washington para, a su vez, presionar a los congresistas para que impulsen leyes federales de protección al voto.


(Télam)