Alemania buscará extender por diez años el acuerdo entre Rusia y Ucrania sobre el tránsito de gas, que finaliza en 2024, anunció hoy la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Victoria Nuland.

La funcionaria destacó el acuerdo, aunque trabajoso, entre EEUU y Alemania por el gasoducto Nord Stream 2, tema central de la charla que la canciller Angela Merkel acaba de tener con el presidente Joe Biden en su visita a Washinghton.

“El otro aspecto de este acuerdo es el respaldo y la extensión del acuerdo de tránsito entre Rusia y Ucrania, que finaliza en 2024. Buscaremos y ejerceremos presión para buscar otros diez años para Ucrania", adelantó Nuland ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

El Nord Stream 2 busca la puesta en marcha de un gasoducto que transportaría hasta 55.000 millones de metros cúbicos de gas natural por año desde Rusia a Alemania por el fondo del mar Báltico.

Rechazan esa obra, a punto de finalizar, Ucrania, que hasta acá sigue siendo la principal vía por la que el gas ruso llega a Europa, y varios países europeos como Polonia, Letonia y Lituania.

Ucrania importa gas de Rusia pero por cuestiones políticas no lo hace directamente, pese a estar conectados con un gasoducto, sino a través de Eslovaquia, Hungría y Polonia, países miembros de la Unión Europea, reportó la agencia Sputnik.

El 30 de diciembre de 2019, la firma rusa Gazprom y la compañía estatal ucraniana Naftogaz extendieron por cinco años el contrato para el tránsito del gas ruso por el territorio ucraniano.

Como el nuevo ducto evita Ucrania, existen temores de que Rusia busque debilitar deliberadamente la economía de su vecino, pero además hay temor de que se consolide la dependencia energética europea de Moscú.

En varias oportunidades, Moscú reclamó que deje de politizarse la iniciativa, a la que juzga como un mero proyecto comercial que beneficiará tanto a Rusia como a la UE.

Sobre el entendimiento EEUU-Alemania y la meta compartida de asistir a Ucrania, el embajador ruso en Washington, Anatoli Antónov, advirtió que, entre otras cuestiones, va a contramano de lo que conversaron Biden y el presidente Vladimir Putin.

En la lista de temas complejos, Antónov mencionó también las posturas de EEUU hacia Rusia y Ucrania y las políticas de seguridad y energía, que “plantean serias interrogantes y van a contramano del espíritu” de la charla Biden-Putin del mes pasado en la suiza Ginebra. (Télam)