La marina china ordenó hoy a un barco de guerra estadounidense salir de una zona disputada en el mar de China por violar su soberanía y "atentar a la paz regional", anunció el Gobierno del gigante asíatico, por primera vez desde la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.

El destroyer USS John S. McCain "se introdujo en aguas territoriales de las islas Xisha sin autorización", indicó el ejército chino, en referencia a las comúnmente llamadas islas Paracelso, un archipiélago de pequeñas islas coralinas.

China reivindica la casi totalidad de las islas del mar de China meridional y se queja reiteradamente de los operativos en ese área, escenario de una lucha de influencia con Washington, mientras que varios países vecinos -como Filipinas, Malasia, Brunéi, Indonesia, Singapur y Vietnam- cuestionan algunas de las reivindicaciones de Beijing en este sector, ruta clave del comercio marítimo mundial.

"Las fuerzas navales y aéreas siguieron de cerca la situación y dieron la orden (al barco estadounidense) de salir de la zona", precisaron las fuerzas armadas en un corto comunicado, en que fustigó a Estados Unidos por haber "violado gravemente la soberanía de China" y "atentar a la paz regional".

Si bien China considera a la navegación extranjera en ese área como un atentado a su soberanía, Estados Unidos y otros países señalan que la zona pertenece a las aguas internacionales y está abierta a todos.

China ya había denunciado el paso de ese barco de guerra por el estrecho que la separa de Taiwán, al que Beijing considera como parte de su territorio.

Se trata del primer incidente de este tipo desde la asunción el pasado 20 de enero de Biden, quien ayer afirmó que Estados Unidos debe "estar ahí frente al avance del autoritarismo, en particular las crecientes ambiciones de China", a la que juzgó como el "competidor más serio" de Washington.

No obstante, el mandatario afirmó que la "diplomacia está de vuelta", luego que su predecesor, el republicano Donald Trump, mantuviera una política de confrontación constante con el gigante asiático en forma de guerra de aranceles, amenazas contra empresas, denuncias de espionaje y sanciones políticas. (Télam)