El jefe de Gobierno de Austria, el canciller Sebastián Kurz, dijo que hoy que el país mantendrá cerrados restaurantes, bares y hoteles hasta principios de enero para enfrentar el coronavirus, pero permitirá esquiar a partir del 24 de diciembre, entre otras actividades.

Austria se encuentra bajo estrictas medidas de confinamiento que entraron en vigor el 17 de noviembre y expirarán en principio el próximo domingo.

El conservador Kurz anunció que un toque de queda limitado se aplicará entre las 20 y las 6, y que las escuelas reabrirán, excepto para los estudiantes mayores, al igual que las tiendas, museos, bibliotecas y algunos otros negocios que no sean esenciales.

"A partir del 24 de diciembre, las prácticas individuales al aire libre como el esquí serán de nuevo posibles, de forma que la población podrá practicar deporte durante las vacaciones" navideñas, declaró a periodistas el canciller.

Desde el lunes, y durante todo el periodo de fiestas, las personas que entren en territorio austríaco procedentes de zonas "de riesgo" -donde las tasas de contagio son elevadas-, deberán permanecer cinco días en cuarentena antes de realizar un test obligatorio.

Este año no habrá en Austria los tradicionales mercados navideños.

Relativamente poco afectado por la primera ola, este país de 8,9 millones de habitantes sufrió un incremento exponencial del número de casos positivos en este otoño boreal.

En total, se registraron 3.325 muertes desde el inicio de la pandemia, según cifras oficiales anunciadas este hoy.

Las autoridades sanitarias informaron que la tasa de contagios de coronavirus durante los últimos siete días fue de 335 por cada 100.000 habitantes, poco más del 50% de los 600 del mes pasado.

Kurz dijo que el progreso realizado permite una apertura "cautelosa", y anunció que los hoteles podrán volver a abrir el 7 de enero. (Télam)