Los nuevos gobernadores de las 16 regiones que fueron a elecciones en mayo, donde la tradicional centroizquierda obtuvo 10 gobernaciones, entre las que se destaca la Región Metropolitana, que ganó Claudio Orrego de la Democracia Cristiana, asumieron hoy.

Esta mañana, en un acto público en el centro de Santiago, Orrego juró y en su primer discurso como gobernador en ejercicio convocó a toda la ciudadanía, porque a “la región la vamos a construir entre todos y todas; aquí nadie sobra”.

El nuevo gobernador, quien venció a la candidata de la izquierda Karina Oliva en balotaje, con el 52,71% de los votos, pidió ayuda para que “ni en el fragor de la discusión y los debates, perdamos el norte, que son los más humildes, los más pobres, que son las personas discriminadas y marginadas de nuestra región”.

La figura de los gobernadores viene a sustituir a los intendentes regionales, que eran cargos no electivos sino designados por el Presidente de la República de turno.

Al asumir los gobernadores, la figura de intendente regional queda eliminada y la suplanta los nuevos “delegados presidenciales”, que nombró el presidente Sebastián Piñera en cada una de las 16 regiones del país, que servirán de interlocución entre el poder nacional y regional.

De los 16 gobernadores electos, 10 pertenecen a Unidad Constituyente (ex Concertación), dos al Frente Amplio (izquierda), dos a los independientes, uno a Chile Vamos (oficialismo) y uno al movimiento ecologista.

Además, 13 de los gobernadores electos son hombres y tres son mujeres.

En la discriminación por partidos, resaltan los independientes que llegaron por entrar en pactos con cinco; le sigue la Democracia Cristiana con cuatro gobernadores; el Partido Socialista con cuatro también; dos para independientes sin pactos y un gobernador para el partido izquierdista Comunes.

Estas nuevas figuras en el mapa político chileno manifestaron en diferentes entrevistas que desde su nuevo cargo promoverán la descentralización, la lucha por un mayor presupuesto para las regiones y desarrollar un programa de gobierno en el terreno.

Luciano Rivas, gobernador de La Araucanía (Chile Vamos), aseguró en una entrevista radial que le pide desde ya al Gobierno y al Estado “una actuación mucho más decidida” para atender la situación de violencia que se vive en esta zona del sur de Chile.

“Creo que lo que pasa en La Araucanía, es que las policías se sienten con poco respaldo para poder actuar a nivel de lo que está pasando en nuestra región", dijo Rivas a Radio Cooperativa.

Según información de El Mercurio, más de 90 actos de violencia se registraron en La Araucanía en los últimos cinco días. (Télam)