Un Gobierno de coalición entre el derechista Partido Popular (PP) y la fuerza de extrema derecha Vox asumió hoy en la región española de Castilla y León, el el primero desde el fin de la dictadura de Francisco Franco (1939-1975) en contar con miembros de la ultraderecha.

El presidente regional, Alfonso Fernández Mañueco, del PP, juró su cargo en el Parlamento de esta comunidad autónoma de 2,4 millones de habitantes ubicada en el noroeste de España, al norte de Madrid, y expresó su voluntad "de ser presidente de todos".

Mañueco estará al frente de un gobierno regional cuyo vicepresidente y tres consejeros pertenecen a Vox, un partido de extrema derecha, mientras que el PP reúne siete consejeros.

"Ha habido un acuerdo, un acuerdo del que nos sentimos todos orgullosos, que va a impulsar a este gobierno", afirmó luego en conferencia de prensa, en alusión al pacto con Vox, informó la agencia de noticias AFP.

No obstante, este acuerdo de Gobierno es criticado desde la izquierda por abrir la puerta de las instituciones a la extrema derecha.

En ese sentido, el gobierno central progresista del presidente Pedro Sánchez, una alianza entre su partido socialista (PSOE) y Podemos, de izquierda, advirtió que estaría "muy atento" a lo que haga el Ejecutivo regional.

"El gobierno va a estar muy atento para que esta alianza con la extrema derecha no venga a hacernos retroceder en derechos y libertades a los españoles" ni tampoco revertir los "avances de las mujeres" en Castilla y León, advirtió la vocera del gobierno central, Isabel Rodríguez.

En las elecciones regionales anticipadas del 13 de febrero, en las que el PP resultó ganador, Vox pasó de un escaño a 13 de los 81 del Parlamento, y entre ambos sumaban la mayoría absoluta necesaria para gobernar.

El líder de Vox, Santiago Abascal, que asistió a la toma de posesión de Mañueco, habló ante la prensa del "inicio de una andadura muy importante", mientras que el nuevo presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, considerado un conservador moderado, no asistió a la toma de posesión.

Vox fue fundada en 2014 y sus resultados electorales fueron marginales hasta que, a fines de 2018, irrumpió con fuerza en el Parlamento de Andalucía, bastión histórico de la izquierda y región más poblada de España.

En las elecciones legislativas de 2019, Vox se convirtió en la tercera fuerza a nivel nacional, por detrás de socialistas y conservadores, con 52 de los 350 diputados que componen el Congreso español.

Los sondeos apuntan a un mejor resultado en las próximas elecciones generales, que le daría incluso para conformar una mayoría absoluta con el PP. (Télam)