(Por Ariadna Dacil Lanza) El principal asesor de la campaña de Rodolfo Hernández para el balotaje del próximo domingo en Colombia, el argentino Ángel Beccassino, aseguró hoy que la derecha tradicional, que perdió en la primera vuelta, ahora no tiene otra opción que votar por su candidato, a quien asoció con el "Llanero solitario" porque no hace alianzas con partidos.

El escritor, periodista y publicista dialogó con Télam en la previa de la segunda vuelta sobre su rol como "traductor" del candidato outsider, oportunidad en la que expuso su propuesta de reclutar "talentos" entre quienes rechazan a la clase política y confesó su admiración por el uso de la propaganda que hicieron los nazis para engañar a la población alemana antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

Nacido en San Antonio Oeste, Rio Negro, hace 74 años y con 30 de residencia en Bogotá, Becassino no se presenta únicamente como asesor sino que reitera que habla con Hernández en función de "una amistad" que data desde que trabajó en unas campañas para las empresas de construcción del candidato.

También asesoró a Juan Manuel Santos y al propio Gustavo Petro -contendiente de Hernández-, a quien, dijo, la derecha le tiene "pánico", por lo que descontó que ese sector tradicional que quedó fuera del balotaje votará por su candidato.

Reiteró que su contrato con el postulante de La Liga de Gobernantes Anticorrupción es hasta el balotaje y dice no tener planes de continuar.

-Télam: ¿Cómo una propuesta posicionada como unipersonal puede aspirar a cambiar Colombia frente a lo que desde la misma campaña caracterizan como enemigos poderosos; la corrupción y "la politiquería"?

-Ángel Beccassino: La explicación más sencilla que puedo dar es por atrevimiento. Rodolfo no tiene problema en correr riesgos y asume esos riesgos desde lo que él es y desde la verdad que tiene para proponerle al país. Esa fórmula, de esa sinceridad, esa franqueza y ese mostrarse un poco como el "Llanero Solitario" ha funcionado. El país lo recibió como un poco de aire fresco en medio de lo que siempre ha sido, desde hace años, la política nacional. Y el resultado es que pasamos a segunda vuelta y ahora estamos cara a cara peleando la presidencia.

-T: Han dicho en campaña que en un eventual gobierno van a reclutar "talentos" de entre ese casi "60% del país que rechaza la clase política" para asumir como las "700 personas cabezas del Estado" ¿No es un signo de debilidad recurrir a quienes no tienen un experiencia en política?

-AB: No, lo que pretende Hernández es instalar una administración en cabeza de gente que tenga la capacidad de llevarlo adelante. Él parte de un análisis que es: en los gobiernos que ha tenido Colombia hasta ahora, la mayoría de las posiciones han sido ocupadas por gente de carrera política, pero sin conocimiento para desempeñar la función en la cual estaban. Plantea que es hora de que la gente que tiene la experiencia o la capacidad para desempeñar una función, se haga cargo de ella y no que sean cuotas políticas o resultado de alianzas políticas. Rodolfo planteó durante esta campaña que su único compromiso, su única alianza, es con el país. Eso significa "estoy libre de cualquier atadura".

-T: Y los otros candidatos que representaban opciones de derecha ¿tendrían lugar en un eventual gobierno de Hernández?

-AB: En este momento mucha gente quiere leer que él tiene algún tipo de vinculación con la derecha. Y hay una cosa que es clara, la derecha del país que perdió en la elección del día 29, hoy no tiene más escogencia que la de Rodolfo Hernández, porque el otro candidato, Gustavo Petro, es lo que más pánico le da a esa derecha. Entonces ahí se encontraron con la única solución posible. Pero eso no quiere decir que la campaña esté recogiendo a esa derecha.

-T: ¿Su agenda no va a ser permeable a condicionamientos para buscar nuevos apoyos de cara al balotaje?

-AB: Lo que yo estoy trabajando y lo que estoy haciendo, es lo que estoy contando. Rodolfo y yo nos conocemos hace 20 años y pico, y tengo total confianza en lo que hablamos él y yo. Este es el punto de partida en el que está. También aclaro que mi arreglo con Rodolfo es hasta el día 19, mi acuerdo con él fue intentar lograr la Presidencia de la República. Voy en este camino y después del día 19 yo no soy parte del Gobierno de él, ni nada por el estilo. En una de esas, en un futuro adquiero algún papel, pero no está en mis planes.

-T: -Se imagina vivir en un país gobernado por Petro?

-AB: -Sí, sí, sí, conozco a Petro y digamos que si llegara a ganar tengo la esperanza de que no sea tan fiel a la cantidad de acuerdos que ha hecho en esta campaña. En esa medida no tengo mayor problema en vivir en un país gobernado por Petro. Pasa el tiempo y me doy cuenta en lo que se ha convertido Petro durante la campaña, que es en más de lo mismo y contra lo que la gente votó, porque ha hecho acuerdos con toda la clase política. Y bueno, no me gusta eso. Realmente no me gusta ese proyecto.

-T: ¿Cómo imagina un eventual gobierno de Hernández y un diálogo con el Congreso donde no va a tener una mayoría?

-AB: Él tiene una característica como la franqueza, la forma directa y clara de mandar -por decir así-, de plantear las cosas y decir "Ok, necesito hacer tal cosa, al país le conviene por esto y por esto ¿Cuáles son las objeciones?" Este es su estilo. No lo podría llamar un hombre de acción, pero tiene una urgencia por concretar las soluciones para la situación que vive el país. Es un hombre que tiene una altísima capacidad de convencer sobre la base de sus argumentaciones. Creo que basa su idea de relación con el Poder Legislativo en su capacidad de conversar, de dialogar, y de llegar a acuerdos. Pero acuerdos en función de la conveniencia para el país.

-T: Hay rasgos que se repiten en esta campaña con otras recientes; el uso de redes en lugar de debates en el caso de Jair Bolsonaro, el uso de Twitter -Hernández llegó a presentar parte de su programa en un hilo de esa red- por parte de Donald Trump, o de TikTok en la última campaña presidencial en Chile ¿Se trata solo de nuevas herramientas?

-AB: Hay un cambio que son las nuevas herramientas; las redes digitales. Hasta ahora no se las estaba usando tan bien. Si se mira la historia política, -escribí algunos libros sobre eso- (se ve) cómo van cambiando los comportamientos en función de nuevas herramientas. En los '40 (del siglo pasado) se incorporó la radio como un poder muy fuerte; Franklin Delano Roosevelt la usó de una manera maravillosa, como si fuera una voz de la familia metida dentro del hogar; ni te cuento los nazis, con Pepe Goebbels, lo que hicieron con la radio. Hicieron cosas fantásticas. Todo el proyecto nazi en el fondo se explica por el uso de la radio y de las grandes escenografías de masas. Cuando entra la televisión hay un clásico que es el debate (Richard) Nixon-John F. Kennedy, donde éste comprende el potencial de la televisión, pero el otro no y pierde por paliza. En los últimos dos, tres años algunas campañas están sabiendo utilizar las redes sociales, pero no son las redes solas, sino cómo lo combinas con el espacio físico público -las redes son una suerte de espacio público virtual-. Esa es la potencia de la estrategia.

-T: ¿Hernández se referencia en alguno de esos políticos?

AB: -Con Bolsonaro, no tiene ningún parentesco. Con Trump, que es otro con el que lo emparentan, solo tiene un pelo raro como el de Trump, nada más. No se lo arregla tanto. Sin embargo, hay una diferencia fundamental, Trump tenía como principal insumo la manipulación de las cosas, el uso de la mentira indiscriminadamente. En el caso de Rodolfo, trabaja con la verdad.

-T: Usted ha oficiado varias veces de exégeta de Hernández, aclarando el sentido de lo que quiso decir ¿Cuál es su rol?

AB: -Punto uno, esta es una estructura muy mínima. Es una campaña súper austera, con un equipo muy chiquitito de gente joven en Bucaramanga y demás. Es una campaña presidencial exótica, hecha sobre la base de un equipo de unas veintitantas personas, muy poca gente. Punto número dos, con un presupuesto bajísimo. Número tres, con una necesidad de que uno, si quiere que esto vaya adelante, tenga que asumir una cantidad de roles en persona. Entonces, en función de la amistad que yo tengo con Rodolfo y de más historietas, acabé asumiendo roles, es un poco como si fuera el apóstol del personaje. Hablo por él, hablo de él. En algunos casos, esa franqueza que tiene él, esa forma directa, desabrochada, produce metidas de pata. Ahí me toca salir a hacer control de daños. Decían que soy traductor porque a veces vivo explicando qué quiso decir.

T: -¿Habrá bunker o actos para conocer los resultados el domingo o Hernández los esperará desde su casa como en primera vuelta?

AB: -En principio no va a haber ninguna formalidad de ese tipo. En principio Rodolfo se va a quedar en Bucaramanga y bueno, yo voy a estar en Bogotá, en mi casa. (Télam)