Los asesinatos provocados por conflictos en el campo aumentaron 75% en 2021, con el foco puesto en los traficantes de oro que ocupan tierras indígenas y en el aumento del trabajo esclavo en las haciendas, denunció hoy en su informe anual la Comisión Pastoral de la Tierra, de la Iglesia Católica brasileña.

Grupos de sicarios o "agromilicias" que actúan por encomienda fueron los responsables por el asesinado de 35 personas en conflictos en el campo brasileño.

El reporte de la Iglesia Católica brasileña es contundente al afirmar que los conflictos en el campo durante los tres primeros años de Jair Bolsonaro -2019, 2022 y 2021- fueron los que más disputas violentas generaron en el campo de Brasil, más de 4.000 episodios.

Según el informe lanzado en una conferencia de prensa en la sede de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), en Brasilia, otras 109 personas murieron en forma indirecta por causa de los conflictos de disputas de tierra en 2021.

Fueron 132 amenazas de muertes y 27 intentos de asesinato y 13 casos documentados de torturas por parte de hacendados contra campesinos e indígenas, indica el informe.

Los estados amazónicos -donde la disputa por tierras para ganado y minería chocan con la reforma agraria y las tierras federales indígenas- fueron los escenarios de los principales hechos sangrientos.

"Los asesinados en su mayoría eran conocidos o reconocidos por el trabajo ambiental que desempeñaban", asegura el informe de la Pastoral de la Tierra, que identifica las masacres con la documentación policial.

Los 35 homicidios por disputas directas de tierras fueron 35 en 2021 contra los 20 reportados en 2020, en el mayor nivel desde 2017.

Según la Comisión Pastoral de la Tierra, el año pasado fue récord den episodios documentados de trabajo esclavo rural, 169 casos.

También hubo 304 disputas por acceso a fuentes limpias de agua, sobre todo en el estado de Bahía, entre empresas mineras y comunidades indígenas y campesinos.

(Télam)