La Policía Federal de Brasil arrestó hoy al exministro de Educación de Brasil Milton Ribeiro, en el marco de una investigación por corrupción y tráfico de influencias para favorecer a aliados de pastores evangélicos con recursos públicos.

"En base a documentos, testimonios y el informe final de la investigación preliminar del controlador general de la Unión, fueron identificados posibles indicios de práctica criminal para la liberación de presupuestos públicos", explicó la Policía Federal en un comunicado. 

La operación investiga si hubo "tráfico de influencia y corrupción para la liberación de recursos públicos" y se saldó con la detención de Ribeiro y del pastor evangélico Gilmar Santos, según consignó el diario Folha do Sao Paulo citando fuentes policiales.

Ribeiro presentó su dimisión como ministro de Educación en marzo de este año, después de que se develara que pastores evangélicos que no tenían ningún cargo en el Gobierno negociaban con él exfuncionario el reparto de dinero público del Fondo Nacional de Desarrollo de Educación (FNDE) para determinados municipios, según la investigación abierta por decisión del Supremo Tribunal Federal (STF).

Algunos alcaldes de esas ciudades relataron que los pastores exigían coimas (incluso en lingotes de oro) a cambio de conseguir la liberación de recursos.

Folha reveló en marzo un audio en el que el exministro aseguraba que, a pedido del presidente Jair Bolsonaro, daría prioridad a la liberación de recursos destinados a educación hacia municipios gobernados por "amigos" de dos influyentes pastores.

Bolsonaro, quien en marzo había dicho que ponía su "cara en el fuego" por Ribeiro y calificó de "cobardía" la acusación, intentó hoy despegarse de su exministro. 

"Que él (Ribeiro) responda por sus actos, pido a Dios que no tenga ningún problema. Pero si tiene, es señal que yo no interfiero en la Policía. Eso me va a salpicar, obviamente. Tengo 23 ministros, un centenar de secretarios, más de 20.000 cargos (...) si alguien hace algo equivocado, ¿van a echarme la culpa a mí?", declaró el mandatario, citado por la agencia de noticias AFP.

Ribeiro asumió sus funciones en julio de 2020 como parte del Gobierno del presidente de ultraderecha, que llegó al poder con fuerte apoyo del electorado evangélico.

Además de Ribeiro, la Policía Federal intenta cumplir otras cuatro órdenes de prisión y 13 allanamientos en los estados de Goiás (centro-oeste), Sao Paulo (sudeste), Pará (norte) y el Distrito Federal de Brasilia.

El delito de tráfico de influencias tiene una pena prevista en la ley brasileña de entre 2 y 5 años de reclusión. La Policía indicó también que se investigan otros posibles delitos como corrupción pasiva y prevaricación.

Desde su llegada al ministerio, en julio de 2020, Ribeiro protagonizó una serie de polémicas, como cuando aseguró que la homosexualidad surgía sobre todo en "familias desestructuradas".

(Télam)