En pleno aumento de la incidencia del coronavirus en España, la región de Madrid abrió hoy la campaña para elegir a sus autoridades en los comicios del 4 de mayo, con la derecha confiada en poder mantener su principal bastión de poder a nivel nacional.

Los sondeos apuntan a una amplia victoria de la actual presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, del Partido Popular (PP), aunque sin mayoría absoluta, por lo que para continuar en el poder podría necesitar el apoyo del polémico partido de extrema derecha Vox.

La campaña concluirá el 2 de mayo, dos días antes de estos comicios anticipados convocados en marzo por Díaz Ayuso, tras romperse su coalición de gobierno con los liberales de Ciudadanos.

En estas elecciones se pondrá en juego el liderazgo de la región de 6,6 millones de habitantes y que tiene el PBI per cápita más elevado de España, pero que desde el inicio de la pandemia también recabó el mayor número de muertos y de casos de coronavirus.

Dentro de la polarización entrarán en competencia los partidos de la derecha, PP, Vox y Ciudadanos, y de la centroizquierda y la izquierda, el gobernante PSOE, Podemos, y una escisión de estos últimos, Más Madrid.

Pese a que los analistas descartan un impacto inmediato en la coalición de Gobierno nacional formada por los socialdemócratas del presidente Pedro Sánchez y la izquierda de Podemos, los comicios tendrán incidencia en la política de España en su conjunto.

De esta manera, Sánchez aprovechó hoy un acto para brindar su respaldo al candidato socialista, Ángel Gabilondo,

El mandatario afirmó que Madrid tendrá que elegir entre "el camino de la recuperación" con los socialistas o un Gobierno de "exclusión social, ultraderecha y corrupción" del PP y Vox, informó la agencia de noticias AFP.

La campaña se abre en un momento complejo para Díaz Ayuso, ya que la incidencia del coronavirus en Madrid, de 372 casos por 100.000 habitantes, supera de lejos la media nacional de 213 casos, también al alza.

Conocida por su dura retórica contra el Gobierno de Sánchez, Díaz Ayuso adelantó las elecciones en un intento por aprovechar el capital político logrado con su decisión de no aplicar restricciones demasiado duras, a fin de proteger la economía local y en particular bares y restaurantes.

Días después, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, anunció su dimisión como vicepresidente del Gobierno para competir en los comicios madrileños, una apuesta arriesgada, ya que la derecha gobierna la región e Madrid desde 1995.

De este modo, Díaz Ayuso presentó las elecciones como un combate entre "comunismo o libertad".

"A mí siempre me dicen que estoy acabado, vamos a demostrarles el 4 de mayo que vamos a gobernar en Madrid", lanzó Iglesias hoy en Lavapiés, feudo madrileño de Podemos. (Télam)