Armenia y Azerbaiyán respetaban hoy el alto el fuego en la disputada región de Nagorno Karabaj, tras dos días de enfrentamientos que provocaron más de 170 muertos y amenazan con reanudar un conflicto que ya dejó miles de fallecidos en el pasado reciente.

Los últimos combates, que estallaron el martes pasado, terminaron ayer "gracias a la implicación de la comunidad internacional", indicó el Consejo de Seguridad Nacional armenio.

Rusia, tradicional mediador en el Cáucaso y que tiene un contingente de paz en la región, había anunciado un alto el fuego el martes por la mañana, pero este fue incumplido durante dos días, y ambos países se acusaron mutuamente de bombardeos.

Ayer, Armenia indicó haber perdido a 105 militares, y acusó a Azerbaiyán de haber ocupado 10 kilómetros cuadrados de su territorio.

Por su parte, las autoridades de Azerbaiyán reconocieron la muerte de 71 soldados entre sus filas, al actualizar un balance anterior que daba cuenta de 50 fallecidos.

Ambos países se acusaron mutuamente de estos enfrentamientos, que obligaron a huir de sus casas a cientos de civiles armenios residentes en la zona fronteriza, consignó la agencia de noticias AFP.

Los enfrentamientos son los más graves desde la guerra que ambos países libraron en 2020 por el control de la disputada región de Nagorno Karabaj, que terminó con más de 6.500 muertos y obligó a Armenia a ceder territorios a Azerbaiyán.

Antes de la guerra de 2020, ambos países libraron otra guerra en los años 1990 por el mismo territorio: ese conflicto dejó más de 30.000 muertos.

Nagorno Karabaj es un enclave de población mayoritariamente armenia y que ambos países se disputan desde que decidió separarse en 1988 de la entonces república socialista soviética de Azerbaiyán.

Pese al cese el fuego que rige en la zona, ambos países informan periódicamente de brotes de violencia y de bajas entre los soldados.

Estos nuevos enfrentamientos amenazan con hacer descarrillar un proceso de paz apadrinado por la Unión Europea (UE).

El primer ministro armenio, Nikol Pashinian, y el presidente azerbaiyano, Ilham Aliev, se reunieron en Bruselas el 31 de agosto, dos semanas antes de estos últimos choques armados.

(Télam)