El presidente de Bolivia, Luis Arce, reclamó hoy “lealtad” a las fuerzas armadas, porque ese debe ser “el mayor legado para con el pueblo”, y cuestionó el rol que se les asignó durante el gobierno de facto de Jeanine Áñez.

"La lealtad, por lo tanto, debe ser su mayor legado, no solo con el primer mandatario, sino con el pueblo boliviano, el único soberano con la prerrogativa de elegir a su gobernante", subrayó Arce.

Para el mandatario, "desobedecer este mandato, solo puede conducir a la decadencia y la corrupción, como la que precipitó sobre Bolivia un gobierno ilegal e ilegítimo".

Arce advirtió que existen en el país “fuerzas antidemocráticas” que pretenden “derrocar” a su gobierno.

Al hablar en el acto por el aniversario del Regimiento Primero de Infantería Colorados Escolta Presidencial, los llamados “chaquetas rojas”, Arce reseñó que Áñez no solo accedió al poder sin ganar una elección y sin cumplir las exigencias constitucionales, sino que “utilizó a las Fuerzas Armadas en el peor de los usos posibles: apuntar las armas contra su propio pueblo”.

Apenas cinco días después de la salida de Evo Morales del Ejecutivo, en noviembre de 2019, ya con Áñez en el poder, se reprimió una protesta en Sacaba, hecho que dejó 11 muertos y más de 100 heridos.

El 19, además, hubo otra represión, esta vez en Senkata, en El Alto –vecina a La Paz- con otros 11 fallecidos y 78 heridos. Las fuerzas de seguridad del Estado actuaron al amparo de un decreto que les eximía de responsabilidades penales por sus acciones.

El Regimiento Primero de Infantería tiene la tarea de garantizar la seguridad presidencial y las instalaciones desde las que el mandatario administra el país.

“Y nunca deben olvidar los Colorado de Bolivia de dónde vienen: del pueblo”, afirmó Arce, según la estatal agencia ABI. (Télam)