Los candidatos que se disputarán la presidencia de Ecuador el domingo en un balotaje, el correísta Andrés Arauz y el centroderechista Guillermo Lasso, cerraron hoy sus campañas con sendos mensajes en los que pusieron a la compulsa como la línea a partir de la cual construirán un país mejor y llamaron a la unidad de la ciudadanía.

Arauz por la mañana en Manabí y por la tarde en Quito y Lasso en Guayaquil, al borde del río Guayas, aprovecharon hasta el último momento de la campaña proselitista para alentar las chances de un triunfo.

Arauz destacó “el sueño de recuperar la Patria” que mueve a Unión por la esperanza, la fuerza que lo postula, y se amparó en su mentor, Rafael Correa, para prometer “un futuro digno para los ecuatorianos, que los lleve a superar el abandono y la desesperanza”, un concepto que también escribió en su cuenta de la red Twitter.

El presidente Correa fue omnipresente: estuvo en un video en el que repasó la campaña, pidió “defender los votos” y dio por hecho el triunfo de Unes, al punto que garantizó que la gestión de Arauz será “mucho mejor que el gobierno de la Revolución Ciudadana”, como llamó a su administración.

Pero además el candidato lo citó varias veces y hasta usó el concepto de “hasta la victoria siempre” con la que Correa solía cerrar sus actos.

Antes, Arauz encabezó una caravana, visitó a pescadores artesanales y a la hora del discurso prometió “corregir errores y sumar a todos los sectores sociales en un nuevo bloque progresista”. “Respondemos a nuestro pueblo que hoy no la está pasando bien ya que en plena pandemia se ejecutaron gestiones a favor de unos pocos. Nosotros no podemos aceptar esa realidad”, remarcó.

Ganador de la primera vuelta con algo más del 32 por ciento de los votos, el economista subrayó que el domingo “comienza el fin de tanto sufrimiento”, llamó a “cuidar los votos para que no nos roben el triunfo” y disparó sobre el exbanquero Lasso, al advertir que “hay que estar claros: la banca o el país, la banca o el pueblo, la banca o la salud”.

Por la tarde Arauz y su compañero de fórmula, Carlos Rabascall, mudaron sus actividades a Quito, donde encabezaron la “Caminata de la victoria” primero y tuvieron luego su acto final en el Parque Cumandá, donde flamearon cientos de banderas anaranjadas (el color de la campaña) y los dos integrantes de la fórmula volvieron a hablar.

Lasso, por su parte, remarcó a los ciudadanos que el país los necesita “juntos para enfrentar el futuro con decisión y voluntad”, porque Ecuador “vive la mayor crisis de salud, económica, de valores y de seguridad”.

“Venimos de 14 años de dos gobiernos que se dedicaron a enfrentar a los ecuatorianos, y no existe nada peor que el odio y la venganza. Por ello, necesitamos estar unidos; y, con el apoyo de todos, saldremos adelante de esta crisis”, expresó el candidato de la alianza Creo-PSC.

Escoltado por su esposa y sus hijos, el exbanquero puso de relieve que el domingo “es posible empezar una nueva etapa de progreso”, para lo cual cada ecuatoriano “tiene en sus manos la herramienta más fuerte, que es el voto”.

Lasso, que logró algo más de un 19 por ciento y superó por muy poco al dirigente indígena Yaku Pérez, lamentó que el país, “teniendo tantos recursos naturales” esté en crisis, hecho que atribuyó a que “muchos dirigentes, en vez de trabajar con honradez para solucionar los problemas, se dedicaron a pelear entre ellos, aprovechándose de la función pública para enriquecerse".

“Siento una profunda vocación de servicio", acotó el postulante, que remarcó que no entró a la política “para acumular honores o riquezas, ni para perseguir a otros o para ganarle una discusión a alguien”. “Solo me mueve el deseo de servirlos", manifestó.

Por la pandemia del coronavirus, la que se cierra esta noche fue una campaña de fuerte presencia de los candidatos en medios y redes sociales, porque el Consejo Nacional Electoral (CNE) solo permitió caminatas y caravanas o actos con número reducido de militantes y seguidores. (Télam)