El gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, suspendido desde agosto del 2020 por un juicio político, quedó hoy definitivamente fuera del cargo por la decisión de un tribunal especial que lo condenó y apartó de la jefatura del Estado por su responsabilidad en el desvío de fondos destinados a la construcción de hospitales durante la pandemia.

El Tribunal Mixto Especial, formado por jueces y diputados de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, logró la mayoría de siete votos para condenar y echar a Witzel, a quien sucederá Cláudio Castro, hasta hoy gobernador interino.

En agosto del año pasado, Witzel, del conservador Partido Social Cristiano (PSC), fue acusado de desviar fondos estatales destinados a la construcción de hospitales e instalaciones médicas para hacer frente a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, reportó la agencia de noticias DPA.

En el estado, la pandemia ya dejó unos 738.000 casos aproximadamente y cerca de 44.000 fallecidos.

En julio del año pasado, la llamada Operación Placebo de la Policía de Río de Janeiro llegaba hasta el Palacio de las Laranjeiras, la residencia oficial de Witzel, después de que una investigación señalara al exaliado del presidente Jair Bolsonaro como cabecilla de una trama en la que también se habrían producido sobrecostos en la compra de respiradores y acuerdos favorables al empresario Mário Peixoto, investigado por el Tribunal de Cuentas de Brasil.

En el primero de los allanamientos, en mayo del año pasado, Witzel había denunciado una "interferencia evidente" de parte del Gobierno nacional en la causa.

El ahora exgobernador acusó a Bolsonaro, su aliado hasta diciembre de 2019, luego que este felicitara a la Policía por el procedimiento e hiciera la señal de que sonreía debajo del barbijo que entonces sí llevaba puesto.

Lo curioso del caso, en el momento, fue que la operación -autorizada por el Superior Tribunal de Justicia (STJ), corte de tercera instancia que tiene competencia para actuar en las gobernaciones- fue anticipada un día antes en una radio por la diputada Carla Zambelli, una bolsonarista que defendía una mayor acción de la Policía Federal contra los gobernadores que se oponían al plan oficial para afrontar la pandemia.

La causa tiene que ver con unos 836 millones de reales, aproximadamente unos 160 millones de dólares, adjudicados sin licitación por la emergencia sanitaria, a una empresa contratista especializada en insumos médicos para construir hospitales de campaña.

Fueron prometidos para el 30 de abril de 2020 siete hospitales de campaña para los infectados por la pandemia pero para esa fecha apenas se había inaugurado un ala médica al lado del estadio Maracaná.

Bolsonaro ya llevaba por esos días varias jornadas de insultos a Witzel por haber roto su alianza con él y decidido implementar acciones de aislamiento social para enfrentar la pandemia.

En los últimos tres años fueron presos -detenidos preventivamente o condenados- cinco exgobernadores de Río por corrupción: Wellington Moreira Franco, Rosinha Matheus, Antonhy Garotinho, Sergio Cabral y Luis Fernando Pezao.

(Télam)